domingo, 20 de julio de 2014

La potencia de fuego del lobby financiero

 En los últimos tiempos, ha crecido la atención al peso de las finanzas sobre la Unión Europea que le venía prestando el Observatorio de las Corporaciones en Europa, Corporate Europe Observatory (CEO). Esta fundación sin ánimo de lucro, residente en Ámsterdam, constituye un grupo activista y de investigación que trabaja para exponer y denunciar la desmesurada influencia de que gozan los grandes grupos empresariales, incluidos los bancos y firmas financieras, en la elaboración de las políticas de la UE. Con noticias, campañas e informes este Observatorio denuncia lo que muchos venimos criticando desde hace más de una década, particularmente la captura de Bruselas por los grupos financieros que controlan los procesos de decisiones europeas. Un control que ha llegado al punto en que el Presidente del Banco Central Europeo, un hombre de Goldman Sachs, sea el gobernante europeo con mayor poder e influencia que ejerce, por ejemplo, sobre el nivel de la mal llamada prima de riesgo o nivel de rentabilidad (yield) exigida por los inversores a los bonos soberanos españoles en el mercado secundario; y cuya bajada se atribuye a si mismo el gobierno español actual.

Sobre la tremenda influencia de la banca sobre las instituciones europeas, hace unos meses este Observatorio ha publicado un informe con el título de The fire power of financial lobby,disponible en pdf, del que ofrecemos traducida la introducción:  

“La enorme influencia y el poder destructivo de los mercados financieros se hicieron evidentes con el colapso económico mundial de 2008 que alimentó una crisis financieras de la que Europa aún tiene que recuperarse. Estos hechos pusieron de manifiesto la extrema necesidad de normas más estrictas en los mercados financieros. Pero la reforma ha resultado difícil, particularmente debido al éxito de las campañas emprendidas por el lobby financiero en la Unión Europea, con su "potencia de fuego" para resistir las reformas que le desagradan, ha sido demasiado evidente en cuestiones como la regulación bancaria, los derivados, las agencias de calificación de crédito, las normas contables, y muchas más.

Los resultados son impresionantes. En total, el sector financiero gasta más de 120 millones de euros al año en cabildeos en Bruselas y emplea a más de 1.700 lobistas. El sector financiero presionó sobre la regulación post-crisis  de la UE a través de más de 700 organizaciones de lobby; superando en número a las organizaciones de la sociedad civil y a los sindicatos por un factor de más de siete, con un predominio aún más fuerte cuando se tienen en cuenta la cuantía de los gastos del lobismo y personal. En suma, el lobby financiero supera masivamente en gastos a otros intereses (públicos) en términos de grupos de presión de la UE, por un factor de más de 30.

En el curso de nuestra encuesta  siempre tomamos las cifras más conservadoras, con el fin de que resulte una estimación segura. Los números reales son probablemente mucho más altos. Esta subestimación se debe también a la falta de un registro obligatorio en el ámbito de la UE que proporcione información fiable para un seguimiento adecuado del lobismo del sector privado. Por último, una mirada a la presencia del lobby financiero en los grupos de asesores oficiales en la UE, que ayudan a conformar las políticas, revela su predominio masivo, en el que estaban dominados por el sector financiero 15 sobre 17 grupos de expertos que se incluyeron en la investigación. En suma, el lobby de la industria financiera dispone de enormes recursos y disfruta de acceso privilegiado a quienes toman las decisiones. Teniendo en cuenta el fracaso en abordar de raíz algunos de los problemas en el corazón de la crisis financiera, y el impacto negativo de la crisis sobre los ciudadanos europeos, esta situación representa un grave problema democrático que los políticos deben abordar con rapidez, especialmente para evitar la repetición.”

El referido informe  sobre los grupos de presión en la UE aporta detalles de interés  y abunda en el análisis que se ofrece el capítulo  sobre La lobicracia de Bruselas  en el libro Los lobbies financieros, tentáculos del poder.-

                                                                                  



domingo, 6 de julio de 2014

EL JUEGO SUCIO DE LA FIFA

Al final, casi la mitad de la humanidad habrá visto algún partido del Campeonato Mundial de Fútbol 2014. Pero por encima de este World Cup ha habido una nube negra más grande que el estadio de Maracaná. Es la nube  negra  de la FIFA (Fédération Internationale de Football Association) con sede en Zurich, que acumula sobornos, escándalos como el de Qatar y  exenciones fiscales en los países del Campeonato mundial de futbol para beneficio de las empresas privadas patrocinadoras y en perjuicio de los contribuyentes brasileños.

Las exenciones fiscales a las empresas fueron una de las condiciones, entre otras, que la FIFA impuso al Gobierno brasileño para la celebración del Mundial de fútbol 2014; las cuales suponen unas pérdidas de recaudación fisca de unos 350 millones de dólares estadounidenses, según la ONG Christian Aid; y otras fuentes las cifran en 386 millones. Esto ha sido posible gracias a la Ley brasileña del 20 de diciembre de 2010 que rige el Mundial de fútbol, en la que se especifica que tanto la FIFA como sus empresas asociadas y filiales estarían exentas de pagar los impuestos que les corresponderían normalmente.

En esas condiciones tan beneficiosas, estas empresas han podido importar a Brasil sin pagar impuestos alimentos, suministros médicos y farmacéuticos, combustibles, objetos conmemorativos como trofeos o medallas, material promocional, materiales de construcción y productos relacionados con equipos técnicos y deportivos, entre otros. El Mundial de Brasil será el más caro de la historia con unos 10.000 millones de euros, suponiendo una inversión total superior a la que efectuaron Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 juntas. Y son los brasileños de a pie, gracias a los impuestos que han pagado en los últimos años, los que financian en gran parte este desembolso. Por ejemplo, las obras de construcción (como las del desgraciado puente inacabado que se derribó hace días) o la reforma de los recintos superan los 2.700 millones de euros de coste, aunque en un principio habían sido presupuestadas en 800.

En su mayor parte con cargo a las arcas públicas. De hecho, la financiación de las obras ha aumentado el
endeudamiento de las ciudades que hospedan el Mundial en un 30%, como señala el informe de la ONG Inspiration.  El crecimiento económico que ha experimentado Brasil en los últimos años ha conducido al país más grande del hemisferio Sur a convertirse en 2013 en la séptima economía más potente del mundo, según el FMI. Sin embargo, y a pesar de los avances que se han producido en materia social, Brasil sigue siendo uno de los diez países más desiguales del planeta. De acuerdo con el Instituto Brasilero de Geografía e Estadística) en 2011 el 10% más rico de la población acaparaba el 44,5% de los ingresos totales del país.

Además de esas exenciones fiscales injustas, en la nube negra de la FIFA se ocultan también los sobornos recibidos durante los años noventa por tres altos directivos de la FIFA en los procesos de decisiones para los Campeonatos mundiales de 2018 y 2022. Los sobornos figuraban en un documento confidencial que relacionaba 175 pagos por valor de 100 millones de $ para los tres miembros del comité ejecutivo de la FIFA, Nicolas Leoz, Issa Hayatou y Ricardo Teixeira, que aceptaron dinero de una firma de marketing deportivo a la que se le otorgó en exclusiva la concesión de los derechos sobre el Campeonato mundial, según relató el programa Panorama de la BBC TV, y en el cual se negaron a intervenir los responsables de la Organización.. Los pagos a los tres directivos se efectuaron a través de la empresa de marketing deportivo International Sport and Leisure (ISL), que se liquidó en 2001

Más aún, en esa negra nube de la FIFA también encontramos los pagos secretos que contribuyeron a que Qatar fuese la sede del Campeonato de 2022, según documentos revelados por el periódico británico Sunday Times.

¿Por qué alguien pudo pensar que era una buena idea celebra el World Cup en el verano de Arabia Saudita?

El famoso jugador argentino y entrenador Diego Maradona declaraba al periódico Abu Dhabi daily Al-Ittihad, que  dentro de la FIFA “hay sobornos. Hay que pedir cuenta a quienes están detrás especialmente con los últimos eventos de la concesión a Qatar del World Cup de 2022. Hay que investigar a dónde ha ido a parar ese dinero, quien se lo quedó y por qué.

Algunas pruebas las ha aportado ya el periódico británicoSunday Times de 1 de junio, que revelaba correos electrónicos detallando la generosa campaña de Mohamed bin Hamman, el ex vicepresidente de la FIFA procedente de tal emirato. El escándalo ha desencadenado fuertes presiones para reconsiderar la decisión adoptada. Presiones resiste Joseph S. Blatter, el actual presidente de la FIFA, el impresentable  patrón de la Organización del futbol mundial desde 1998, conocido, entre cosas, por sus observaciones machistas sobre las mujeres y por la interrupción a los once segundos del minuto de silencio en recuerdo de Nelson Mandela, como recordaba el semanario británico The Economist del 7 de junio; que apostaba por  su salida aunque eso no resuelva los problemas estructurales del gobierno mundial del futbol.

Como el patrón de la Fórmula Uno Bernie Ecclestone, acusado de soborno en Alemania, estos personajes se apoyan en un conglomerado de intereses espurios que los sucesivos escándalos no logran desmontar. Aunque constituida legalmente en Suiza como una entidad sin ánimo de lucro, la FIFA carece de dueño, según el citado semanario. Quienes tendrían que pedirle cuentas que son las organizaciones nacionales del futbol pero dependen del dinero que les llega de Suiza, del monopolio natural sobre el futbol mundial. Por tanto, viene a concluir The Economist que solamente Suiza podría exigirle una limpieza y hacer que la FIFA rinda cuentas o le retire el estatus fiscal tan favorable de que goza e investigando la corrupción sobre la que descansan los patrocinadores.

Sin embargo, nada de eso ocurrirá, porque todo eso tendría que suceder en la sede de Zurich, que es uno de los  refugios financieros en Suiza de gran parte de la delincuencia mundial de cuello blanco.
Aunque al gobierno de Brasil como a todos los gobiernos donde tiene lugar  el Campeonato mundial de futbol, hay que exigirles cuentas. Porque, como  han denunciado activistas de todo el mundo, esta vez es público y notorio que los brasileños han pagado un alto precio por la celebración del Campeonato mundial de futbol en Maracaná.-
  











martes, 1 de julio de 2014

Europarlamentario español denuncia la oligarquía financiera y sus efectos perversos

(Párrafos del discurso del europarlamentario Pablo Iglesias ante el PE el 1/7/2014)


… El sueño de Europa ha sido sepultado muchas veces pero
siempre consiguió despertar de nuevo. Así sucedió hace casi 70
años: Europa volvió a despertar en la resistencia de sus
pueblos contra el fascismo, en los supervivientes de los campos
de exterminio, en quienes dieron su vida por la justicia y la
libertad.
(…).
Por eso hoy debo decirles que los pueblos a los que
debemos las libertades y los derechos sociales no lucharon por
una Europa en la que sus gentes vivan en el miedo a la
pobreza, a la exclusión, al desempleo o al desamparo frente a
la enfermedad. La expropiación de la soberanía y el
sometimiento al gobierno de las élites financieras, amenazan el
presente y el futuro de Europa, amenazan nuestra dignidad,
amenazan la igualdad, la libertad y la fraternidad, amenazan
nuestra vida en común.

La creación de nuevas instancias supranacionales no tiene
que pagarse al precio de incapacitar a la ciudadanía. Nuestros
pueblos no son menores de edad, ni colonias de ningún fondo
de inversiones, no conquistaron y defendieron su libertad para
entregársela a una oligarquía financiera. No son términos
abstractos, señorías, todos ustedes conocen bien el problema.

Es escandalosa la facilidad con que se mueven aquí los lobbies
al servicio de grandes corporaciones así como las puertas
giratorias que convierten a los representantes de la ciudadanía
en millonarios a sueldo de grandes empresas. Hay que decirlo
alto y claro: esta manera de funcionar hurta la soberanía de los
pueblos, atenta contra la democracia y convierte a los
representantes políticos en casta.
Señorías, la democracia en Europa ha sido víctima de una
deriva autoritaria. En la periferia europea la situación es
trágica: nuestros países se han convertido casi en
protectorados, en nuevas colonias, donde poderes que nadie ha
elegido están destruyendo los derechos sociales y amenazando
la cohesión social y política de nuestras sociedades.
 (…)
 Hay alternativa a las políticas de empobrecimiento y al secuestro de la soberanía. Este Parlamento, en esta hora crítica para Europa, debe estar a la
altura, debe demostrar sensibilidad y convertirse en el epicentro de una sacudida democrática en la Unión Europea, una sacudida que frene la deriva autoritaria de la Troika. Este Parlamento debe expresar la legitimidad democrática de origen que a todos nos reúne, la voz de los ciudadanos, y no los arreglos entre élites. Hay alternativa a las políticas de empobrecimiento y al secuestro de la soberanía. Este Parlamento, en esta hora crítica para Europa, debe estar a la altura, debe demostrar sensibilidad y convertirse en el
epicentro de una sacudida democrática en la Unión Europea, una sacudida que frene la deriva autoritaria de la Troika. Este Parlamento debe expresar la legitimidad democrática de origen que a todos nos reúne, la voz de los ciudadanos, y no los arreglos entre élites…



miércoles, 25 de junio de 2014

Argentina, agobiada ahora por los fondos buitres


(Notas de una larga conversación telefónica con periodistas de Buenos Aires, recogida en parte en  http://agendabds.blogspot.com.es/  21/6/2014)

"El fallo de EEUU es una prueba más de sumisión del derecho al dictado de los lobbies financieros" 

Juan Hernández Vigueras analiza la decisión de la Justicia de los Estados 
Unidos que favorece a los "fondos buitres" en su litigio con la Argentina.

"Los conocidos 'fondos buitres' estadounidenses han vuelto a obtener otra 

victoria  sobre la Argentina. Hoy las finanzas son el poder global y
 los lobbies, sus instrumentos.  Generalmente, los Estados en situación económica
 o política frágil se ven obligados a someterse a sus dictados", dice el autor, 
entre otros, del libro Los lobbies financieros, publicado en  la Argentina 
por Capital Intelectual. 

"La lectura de la sentencia del juez Griesa —cuenta
 Hernández Vigueras— me impactó en su momento al 
 percibirla plagada  de razonamientos más políticos que estrictamente jurídicos. Su ratificación por el tribunal 
de apelación de Wall Street es una prueba más de
 sumisión  del derecho vigente al dictado de las finanzas,
 ignorando  la situación y las consecuencias económicas
  para  Argentina; y en claro apoyo de los intereses y
 planteamientos  de  los conocidos e influyentes 
 fondos buitres".

Según su análisis, estos holdouts siguen estrategias
 múltiples  para obtener los mayores beneficios:
 "Cuando han alcanzado y agotado  el máximo nivel 
de rentabilidad, acuden a cualquier otra vía  lícita o
 ilícita, sea el secuestro de la Fragata Libertad o
 la creación y dinamización de un lobby financiero 
ad hoc como el ATFA, el American Task Force Argentina; o a las  campañas de opinión
 pública  contra la Argentina en el ámbito de la llamada comunidad financiera o
 en los medios de comunicación anglosajones, o ante los tribunales estadounidenses".

En opinión de Hernández Vigueras, tras los sucesivos fallos contrarios a la posición argentina
"las opciones  para salir del atolladero son limitadas. Paradójicamente, dada la actual 
 abundancia  de liquidez en los mercados financieros mundiales, resulta más fácil y barato
 enfrentarse a la consecución de recursos para afrontar el pago a los holdouts, aunque
 repugne, que sufrir la repercusión  negativa prolongada  de la cotización del peso y de
 los seguros CDS, por no mencionar
 los efectos incalculables de un default".

Pero lo más grave, opina, quizá sea el precedente de esta sentencia, que "deja una posición
 vulnerable  a los países que se hayan visto obligados a una reestructuración de su deuda 
 pública externa".  Como ya había señalado en Los lobbies financieros, esta supremacía de
 los 'mercados' termina  por reducir "la capacidad de decisión de los gobiernos democráticos, 
por amplia que sea su base social y  electoral".-

vídeo interesante e informativo de octubre de 2013

......



domingo, 22 de junio de 2014

¡ Bruselas contra la evasión fiscal de las multinacionales ?


                 ( Nota publicada en el sitio web de El Cercano, junio 2014)

Bruselas arremete contra la ingeniería fiscal de las multinacionales”. Un titular impactante en El País del miércoles día 11 para  la “crónica” del corresponsal de El País, que nos contaba que el comisario europeo de la Competencia, investiga las ayudas de Estado a las multinacionales Apple, Starbucks y Fiat que reciben de los países miembros de la UE Irlanda, Holanda y Luxemburgo. Y  explicaba que estas multinacionales apenas pagan impuestos en los otros socios europeos como España, Francia o Alemania y que “se las arreglan” para canalizar sus ingresos hacia un paraíso fiscal o algún otro país que les permita pagar muy poco al fisco. Hasta ahí la noticia resumida.

En la tertulia matutina de El Cercano,  me pidieron que comentara esta noticia. Pero, habiendo publicado ya algunos cientos de páginas, en papel y en digital, para describir y denunciar esos asuntos,  pensé que mejor apuntar solo algunas ideas y reflexiones.

Y lo primero que se me ocurre es que llama la atención el repentino activismo de una Comisión europea que tiene los días contados tras las recientes elecciones europeas. Titular aparte, se trata de un mero anuncio de una pretendida investigación que ya podría haberse iniciado hace muchos años.

Segundo, esta es una vieja práctica de los grandes grupos empresariales multinacionales, a la que la OCDE calificó como  “transferencia de precios”, que consiste en contabilizar los costes y los beneficios en la filial situada en el país con fiscalidad más baja, no donde se genera el producto o el servicio. Esa es una de las utilidades de los conocidos como paraísos fiscales; por cierto, una denominación que la Comisión europea  ha ignorado siempre en sus documentos; y como el FMI siempre habló de centro financiero offshore (extraterritorial o para no residentes), es decir, que concede a los no residentes ciertos privilegios fiscales o, sobre todo, de opacidad, la dificultad o imposibilidad de conocer el verdadero titular de una sociedad mercantiles domiciliada o el titular de una cuenta bancaria (ejemplo típico: Suiza).

Tercero. El problema de la prensa española dominada hoy por la banca (léase “Papel mojado”, un libro de la revista satírica Mongolia) es que sus periodistas- los que aún conservan el puesto-  nos trasladan este tipo de “noticias”  como se las entrega Bruselas, sin añadirle el más mínimo análisis crítico. (Ejemplo: El País y el Grupo Prisa, en continua la renegociación de sus elevadas deudas bancarias, que las avala uno de los principales bancos globales el HSBC, ligado a la larga lista Falciani o al narcotráfico mejicano según informe del Senado estadounidense).

Cuarto esa “ingeniería fiscal” descubierta ahora por la comisión europea es la misma que practican las multinacionales españolas, como demuestra el último informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (integrado por ONGs y algún sindicato). Según las propias memorias anuales, que 33 de las grandes empresas del IBEX 35 (94 %) tienen filiales en conocidos paraísos fiscales, que han crecido un 60 % de 2009 a 2011. Las filiales de los bancos españoles  han aumentado un 80 % en ese mismo periodo; lo que no les ha impedido recibir sustanciosas ayudas del Estado español, como he dejado constancia en este blog.- 



lunes, 16 de junio de 2014

LOS RIESGOS DE LA BANCA EN LA SOMBRA

                                       (Texto de la primera parte de la conferencia del 21 de mayor de 2014 dentro del ciclo La banca o la vida organizado en Barcelona por Attac-Acordem y otras organizaciones sociales con el loable objetivo de crear conciencia una conciencia crítica informada sobre las consecuencias finales del descontrol de la banca)


                Los bancos como empresas privadas tienen pérdidas que, como cualquier empresa, de entrada deberían asumir y absorber.  Pero la experiencia reciente nos muestra que las pérdidas de los bancos las estamos pagando los contribuyentes, porque se han socializado.
                Y es que LOS RIESGOS que plantea la banca actual SON UNA AMENAZA PERMANENTE para el sistema financiero y para la sociedad.
                Y los gobiernos se consideran obligados a salvar a los bancos SIEMPRE. Esa es la clave del éxito del casino financiero: las ganancias para los jugadores y las pérdidas para los ciudadanos.

                Desde la quiebra de Lehman Brothers, a ninguna otra entidad financiera importante se la ha dejado caer. Hasta el verano de 2012, en EEUU y en Europa todas han sido rescatadas, desde la aseguradora estadounidense AIG, el belga Dexia, Hypo Real Estate en Alemania, Credit Inmobilier en Francia o Bankia.

En un libro que denuncia la insolvencia bancaria crónica, Anat Admati, profesora de la Universidad de Stanford, y Martin Hellwig, Director del Instituto alemán Marx Planck,  se afirma que  “El principio  de que los bancos, como cualquier otra empresa, pueda ser forzada a soportar las consecuencias de sus malas decisiones parece que ha dejado paso al temor general al contagio desde el fracaso de los grandes bancos de Wall Street”.

 O también se ha convertido en coartada política para los gobernantes como ha sucedido en España, donde a ninguna entidad pequeña o grande se la ha dejado quebrar. Y para las que no solamente se ha producido el rescate de los bancos, con avales y ayudas del Estado y de fondos europeos por importe de superior a los 100,000 millones de euros sino que se ha transformado el sistema bancario.

En 2008, el año de la quiebra del banco Lehman Brothers, el sistema bancario español se repartía al 50 % entre 45 Cajas de Ahorro y 15 bancos privados.
Al comenzar 2014, han desaparecido las antiguas Cajas convertidas en 12 bancos privados; y unos 3 ó 4 grandes bancos controlaran entre el 70- 80 % del negocio bancario en España. Y, conforme a lo previsto por el actual Gobierno, el Estado español se quedará sin una banca pública que al menos atienda las necesidades de crédito de la pequeña y mediana empresa y de la gestión de las administraciones locales, contribuyendo a dar empleo a más de 5 millones de españoles.

Aquí, una vez más, con la crisis han ganado la partida los grandes intereses de la banca privada globalizada, que con tanta eficacia defienden las organizaciones y  agencias de lobbies financieros.

      ACTUALMENTE, LA GRAN BATALLA POLÍTICA GLOBAL BUSCA LOGRAR REDUCIR Y REGULAR LOS RIESGOS DE LA BANCA.


LA BANCA Y SUS RIESGOS


Por eso, conviene tener claro de qué banca hablamos. Y hablamos de la banca financiera, a la dimensión financiera actual de la banca comercial o de depósitos. Hoy, los bancos son BANCA UNIVERSAL, que abarca dos áreas de actividad diferenciadas como son:

Por un lado, LA BANCA DE DEPÓSITO con la función tradicional de intermediación del crédito supervisada por los Bancos centrales, de recibir depósitos de particulares y empresas y de invertir esos depósitos en préstamos a la economía productiva; al mismo tiempo que son el centro del sistema de pagos.

Y  por otro lado, LA DIMENSIÓN FINANCIERA, las actividades bursátiles y demás negocios puramente financieros y especulativos. Y esa confusión de la actividad puramente financiera y especulativa con la banca tradicional se difundió en los años noventa, cuando  la Administración del Presidente Clinton derogó la ley Glass-Seagall que estableció durante más de 60 años la separación entre banca de inversión o de negocios y  banca comercial, una ley que ahora se  echa de menos.

Los negocios de la liquidez

Hoy la economía actual demanda ansiosamente el crédito de la banca para la producción y para el consumo. Sin embargo, comprobamos que la actividad de la banca actual se centra prioritariamente en las bolsas y demás mercados financieros incluidos los monetarios, donde logra la mayor parte de la liquidez que consigue con los depósitos, la titulización de los créditos, los repos, la venta de activos y cualesquiera otro tipo de operaciones. Y al mismo tiempo  hace negocios con esa búsqueda de liquidez. Ejemplo: las inversiones financieras de os bancos españoles con el dinero recibido del BCE.  Además, los bancos han ido expandiendo sus negocios mediante la invención de nuevos productos e instrumentos destinados a disponer de más  liquidez y aumentar el negocio convirtiendo en activos financieros los activos físicos o comerciales empleados en los distintos mercados.

A los riesgos de los mercados financieros se añaden a los riesgos propios del negocio bancario tradicional y los convierte en riesgos incalculables.

¿Puede garantizar un Estado los depósitos de los ahorradores si el banco practica la especulación en los mercados financieros?

La respuesta suele ser los rescates a cuenta de los contribuyentes.


El doble riesgo sistémico de los bancos

Para entender el significado de este punto conviene recordar que la banca tradicional  es ya de por sí un modelo de negocio frágil con DOS RIESGOS IMPORTANTES para la sociedad en caso de quiebra del negocio como son el riesgo típico de liquidez y el riesgo bancario interconectado, sistémico.


EL RIESGO TÍPICO DE LIQUIDEZ: El dinero es depositado a corto plazo y puede ser retirado por los depositantes en cualquier momento. Y quienes reciben los préstamos los devolverán a largo plazo; y con este papel de intermediario, técnicamente el banco transforma los vencimientos, convirtiendo el corto plazo en largo plazo. Por tanto, no puede prestar todo el dinero recibido en depósito a corto plazo y tiene que salvar su solvencia con capital propio.

Pero aunque tenga obligatoriamente un capital propio y unas reservas, un primer riesgo de la banca tradicional es que los depositantes y titulares de cuentas corrientes, inquietos por algún evento o noticia muy relevantes, pueden acudir en masa a retirar sus depósitos. Ese es un riesgo típico de liquidez que deriva de que el banco obtiene préstamos a corto plazo como son los depósitos y las cuentas corrientes; y  concede préstamos a largo plazo. Y es un riesgo especial porque cuando ocurre tiene efectos devastadores y es de imposible cuantificación, porque responde a movimientos colectivos de desconfianza y de pánico, sin que tengamos un modelo fiable de predicción de pánicos bancarios.

El problema de garantizar los depósitos bancarios de los particulares quedo resuelto en términos relativos desde que se crean en los países un fondo de garantía de depósitos. Por lo cual el Estado establece unas garantías legales con la exigencia de un capital propio adecuado; y un fondo para garantizar  hasta una cierta cuantía (100,000 euros en la UE y 250,000 dólares en los EEUU) de los depósitos, porque el banco por sí solo no podría afrontar esa situación.

Pero resulta que esta garantía de los depósitos bancarios se convierte a su vez es un seguro público para la propia banca, que le incentiva para asumir mayores riesgos con negocios financieros y especulativos en los mercados mundiales. Y por tanto, prefiere endeudarse que dotarse de más capital para afrontar negocios arriesgados; mayor solvencia. ES UN GRAN PROBLEMA.


EL RIESGO INTERCONECTADO. El modelo de negocio bancario tradicional  conserva además otra segunda característica relacionada con los pagos en la economía. Los bancos son empresas privadas como las de otros sectores, pero gestionan el sistema de pagos de las economías. Hay que tener en cuenta que hoy por hoy los pagos nacionales e internacionales pasan por los bancos. Los bancos son el centro del sistema de pagos, lo que crea una red de toma y concesión de préstamos por los bancos y entre los propios bancos. Este mercado interbancario tiene como efecto la creación de un riesgo interconectado, sistémico; porque cuando un banco quiebra, los otros bancos se encuentran en apuros.

Cuando aparece un problema en un banco se contagia, se propaga por el sistema bancario como una enfermedad infecciosa. De este modo, los riesgos dentro del sistema bancario están interconectados, correlacionados. Por ejemplo, cuando una empresa automovilística cierra es una buena noticia para las demás, que podrán expandir su producción y sus ventas, aumentando sus beneficios. Y eso no sucede con los bancos.


LOS MEGABANCOS. Esos dos rasgos básicos de la banca en general se han agravado en los últimos tiempos con el aumento de la dimensión financiera de banca, que la hace global. Y cuyos mayores riesgos se acumulan en los llamados BANCOS SISTÉMICOS.

He ahí el problema de fondo de las consecuencias de la deficiente regulación y globalización del negocio bancario que sigue sin resolverse. Los gobiernos del G-20 han sido incapaces de dar una solución al problema del riesgo sistémico de los grandes bancos que asumen todos los riesgos contando con que si se equivocan, los gobiernos acudirán en su ayuda para evitar los imprevisibles perjuicios que generarían para todo el sistema financiero y económico; es la cuestión irresuelta de los “bancos demasiado grandes para quebrar” (too big to fail).

La idea implícita de estos megabancos es que, dada sus grandes dimensiones financieras y su inserción en el sistema, tienen la certeza de que los gobiernos acudirán en su rescate; lo que les incita a asumir riesgos económicos que si tuvieran unas menores dimensiones no se atreverían a correr. Cuanto mayor es el banco, mayor es el riesgo para el sistema y para la sociedad. De ahí que, en caso de amenaza de quiebra, en la práctica se da por supuesto su rescate por los contribuyentes.

Las experiencias recientes también demuestran otra versión de ese problema y es que, además, se trata de bancos demasiados grandes para ser gestionados (to manage), porque sus dimensiones globales los hacen muy complicados y difícil coordinar todas las decisiones que afectan al conjunto, de modo que los errores de la dirección los pagan los contribuyentes. En los EEUU, dada los abusos que comente y se descubren, la frase se ha transformado en que son demasiado grandes para encarcelarlos (too big to jail).

Por tanto habría fragmentarlos y segregar la banca de negocios financieros y la banca de depósitos.


(El texto íntegro de la Conferencia descargarse de Vimeo en  http://vimeo.com/96964980)

martes, 20 de mayo de 2014

El traje nuevo del banquero

  Tras los rescates bancarios en la UE y las sucesivas reformas bancarias en España, resulta que sigue pesando sobre las economías la incertidumbre sobre la solidez de las cuentas bancarias. En enero de este año, el propio Mario Draghi aseguraba en el Foro de Davos que los stress tests o pruebas de solvencia nos sacaran de dudas en otoño; pero esas dudas se manifiestan claramente en que la banca sigue incumpliendo la función de facilitar crédito a la economía real.

Y sin que el riesgo sistémico haya desaparecido. Porque “tenemos un sistema bancario frágil y peligroso, que daña la economía y que requiere el apoyo de los gobiernos cuando los riesgos empeoran”; y la banca necesita una mejor regulación y supervisión, como se argumenta en el libro The Bankers’ New Clothes: What’s Wrong with Banking and What to Do About It” (titulo en la trad. al castellano “El traje nuevo del banquero. Que ocurre con la banca y cómo resolverlo”, Antoni Bosch editor, 2013),  que tiene como autores a la prestigiosa profesora de Economía y Finanzas en la Universidad de Stanford, Anat Admati, y al Director del  Instituto alemán Max Planck para la Investigación sobre bienes colectivos, Martin Hellwig.  El propósito explicito del libro es expandir el debate político sobre la regulación bancaria más allá del círculo de los banqueros y de los especialistas, porque – dicen- si ese debate se les deja a los que les concierne directamente, el sistema financiero continuará bajo el riesgo de bancos inseguros y todos sufriremos las consecuencias.

Con un lenguaje sencillo y afán divulgador, los autores apuntan que el cuando vayamos a tener otro colapso financiero como en 2008 dependerá en gran medida de que se logre contener el endeudamiento bancario dentro de límites razonables. Porque los bancos prefieren operar con dinero ajeno, endeudarse,  en vez de utilizar mayores recursos propios. Casi todas las transacciones  financieras implican alguna forma de apalancamiento, como sucede con las deudas hipotecarias que  permiten a las familias utilizar un pago pequeño para comprar una casa. Y cuando la economía prospera, con el dinero en préstamo los bancos obtienen enormes beneficios; pero cuando la economía se hunde, las deudas multiplican las pérdidas, de manera que al final son pagadas por los contribuyentes, como estamos experimentando tras la crisis financiera.

Sin embargo, los proyectos de regulación se han empantanado porque la labor de los lobbies bancarios ha dado la vuelta al debate sobre la reforma del sistema financiero. Los banqueros utilizan sus organizaciones de lobby para difundir narrativas en contra  de unas mayores exigencias de capital para los bancos, alegando que tales exigencias incrementaran los costes y reducirán los préstamos, un argumento cuya falsedad se demuestra en este libro. Los lobbies bancarios han ido tejiendo “las nuevas vestimentas” o “el nuevo traje” para la banca con narrativas falaces que diluyen los intentos políticos de limitar el endeudamiento  y la exigencia de mayores recursos propios para los bancos; sosteniendo, por ejemplo,  que un dólar más en capital, es un dólar menos en la economía; una de tantas falacias contra una reforma estructural del sistema. 

Históricamente, los bancos han financiado su negocio con mucho mayor capital propio del que disponen actualmente: para los bancos estadounidenses llegaba hasta el 50 por ciento del pasivo. Pero desde los años treinta se fueron reduciendo los recursos propios para operar como banco, argumentando que la existencia del seguro público de los depósitos hacía innecesario retener tanto capital. Y así, con menos fondos aportados por los accionistas se fueron apoyando más en los depósitos (que son deudas para los banqueros) y en la emisión de bonos o valores híbridos (como las tristemente famosas participaciones preferentes) y la especulación financiera. De modo que cuando los mercados financieros se colapsaron, casi todos los bancos eran insolventes; siendo rescatados por los contribuyentes en los EEUU y en la UE. Incluso hoy, aseguran los autores, cuando un banco europeo se ufana de disponer de un 10 por ciento de capital “core” o básico,  en realidad es inferior al 5 % del total de activos y probablemente sea de 2 o un 3 por ciento. Desde luego, la medida más directa para que los bancos aumenten su solidez y la estabilidad del sistema financiero sería la prohibición de repartir beneficios a los accionistas, reteniéndolos hasta alcanzar el nivel de capital necesario. Medidas que  beneficiarían inmediatamente la economía porque reforzarían la banca y el sistema.

En esa línea argumental, con un lenguaje directo y  asequible para no especialistas, este libro documentado – casi la mitad de las páginas finales son referencias - nos familiariza con la necesidad urgente de una regulación y supervisión que supere los riesgos sistémicos de las finanzas; y conduzca a los bancos a ofrecer mayor transparencia y seguridad, generando el crédito vital para que funcione la economía.-

      (Los párrafos centrales de este artículo han sido publicados como reseña del libro referido en Alternativas Económicas, nº 14, mayo 2014)