jueves, 1 de diciembre de 2016

La actividad de los lobbies de los bancos en Holanda


La ONG holandesa acaba de publicar un informe sobre la actividad de los lobbies de bancos holandeses (ING, ABM AMRO, Rabobank, ASN,SNS y Triodos Bank) en materia de regulación financiera, del que hemos traducido algunas informaciones y datos de interés.

Ante todo, hay que tener presente la importancia que la legislación financiera europea tiene para las leyes de los Estados miembros. La legislación financiera nacional en los Países Bajos se configura a menudo a nivel internacional y luego Legislación comunitaria. Por ejemplo, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea establece las normas bancarias y sobre esa base se definen las leyes europeas que regulan el sector bancario. La mayor parte de la legislación financiera nacional incorpora las directivas europeas, mientras que las "regulaciones" de la UE son directamente aplicables a los Estados miembros. Por lo tanto, la actividad exitosa de los lobbies  de los bancos se desarrolla a nivel internacional y de la UE para poder influir sobre la legislación nacional.

Algunos de los bancos holandeses hacen lobby a nivel europeo e internacional, pero la mayor parte de ese cabildeo ocurre a través de la pertenencia a las asociaciones de la industria financiera. Con el fin de tener una visión completa del lobbying de los bancos holandeses y su posible impacto en la legislación financiera holandesa, el informe de la ONG holandesa SOMO dedica un capítulo sobre el modo en que hacen lobby los bancos holandeses a través de sus múltiples vinculaciones a organizaciones bancarias.

¿Cuánto gastan los bancos en hacer lobby?

Es evidente que el sector bancario holandés cuenta con una buena capacidad para supervisar, interactuar y ejercer presión sobre el Ministerio de Hacienda de Holanda. En sus cuentas públicas, los bancos no mencionan los costes y los gastos generales dedicados a los grupos de presión, y mucho menos especifican la actividad de lobby con el Ministerio de Hacienda holandés. Tampoco hay un desglose de los costes operacionales (coste del profesionales, atenciones, etc.) de la unidad dentro del banco responsable del hacer lobby y de las relaciones con los gobiernos, 

Y tampoco se informa de ningún detalle de los honorarios pagados a las asociaciones del sector bancario que hacen lobby en nombre de sus miembros. Diferentes unidades bancarias y divisiones contribuyen a desarrollar y defender las posiciones de los bancos, contando con sus propios presupuestos de gastos. El lobby también tiene lugar en los diferentes países donde el banco opera (Los bancos holandeses en España) que es sufragado por los gerentes con cargo a sus presupuestos locales. En algunos de estos países, se estima que el coste de las asociaciones del sector bancario nacional es moderado. 

Durante las entrevistas para este informe se hizo evidente para SOMO que una visión general de todos estos costes no se conoce ni siquiera a aquellos en losl bancos responsables de las relaciones gubernamentales y el lobbismo. Esto significa que nadie - incluidos los bancos y el Ministerio de Hacienda de Holanda - es plenamente consciente de la capacidad de los grupos de presión de los bancos holandeses.

La Asociación holandesa  DBA / NVB tampoco publica información sobre sus gastos en lobbies. En 2012, su presupuesto total se estimaba en unos 14 millones de euros, con aportaciones de los tres principales bancos que afrontaban la mayor parte de los costes. ING solo paga una cuota anual de aproximadamente de 3 millones de euros.

El Registro de Transparencia de la UE pide a los bancos registrados que estimen cuánto gastan en representación y en lobbies ante las instituciones europeas. Lo que significa una mínima transparencia. Los bancos holandeses ABN AMRO, ING y Rabobank informaron que en 2015 cada uno gastó entre 400.000 y 499.999 euros. Triodos Bank Informó al registro que gastó entre 10.000 y 24.999 euros en dichas actividades en 2014. Aunque un consultor mencionó que Triodos era un cliente que pagaba entre  50.000 y 99.999 euros.
Los representantes de estos bancos admiten que estas cifras son sólo estimaciones muy aproximadas. Y la Asociación bancaria holandesa DBA / NVB estima que sus costes a nivel de la UE oscilaron entre 700.000 y 799.999 euros en 2014.-                             

lunes, 31 de octubre de 2016

El Banco Santander y otros en los papeles de Panamá y Bahamas leaks


Con la publicación de los conocidos como Papeles de Panamá y Bahamas leaks, la filtración de datos del registro mercantil de ese pequeño país caribeño, ha quedado demostrado una vez más como el impago de impuestos de personas adineradas, ahora identificadas con nombres y apellidos, se sirve de la gran banca globalizada, que facilita la creación y aprovechamiento de estas sociedades mercantiles instrumentales en los llamados paraísos fiscales, unas entidades que son puras ficciones jurídicas sin actividad económica local alguna y mero instrumento para la opacidad y ocultación del verdadero titular beneficiario del dinero.

El Banco Santander se encuentra entre los grandes bancos internacionales que han creado sociedades pantalla en las Bahamas para ocultar la identidad de sus clientes, según Bahamas leaks, las informaciones publicadas en septiembre de 2016 el diario alemán 'Süddeutsche Zeitung' y elConfidencial y La Sexta en España, en el marco de una investigación coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).  La documentación del registro mercantil de Bahamas confirma que el banco español, presidido actualmente por Ana Botín, abrió 559 sociedades mercantiles instrumentales entre 1990 y 2015 a través de su filial Santander Bank & Trust Ltd. en las Bahamas; cifra que ha variado según los años; actualmente se mantienen unas 380 estructuras que no han sido disueltas, aunque se desconoce el grado de actividad.

Las cifras de sociedades fantasma creadas por el Banco Santander en Bahamas están muy lejos de las de los grandes bancos suizos: UBS ha constituido 9.717 sociedades pantallas durante el mismo periodo de tiempo, y Credit Suisse, 8.299. Otros grandes bancos con una presencia relevante en ese paraíso fiscal son JP Morgan, con 1.617 estructuras y BNP Paribas, con 657.

Y en abril de 2016, por la investigación tambien liderada por el citado Consorcio Internacional de Periodistas y publicada por los medios citados antes, supimos que más de 500 bancos, sus filiales y sucursales registraron casi 15.600 sociedades pantalla a través del despacho de abogados Mossack Fonseca con sede en Panamá, según el análisis de la documentación revelada. El gigante británico HSBC (el banco que colaboró con el narcotráfico mexicano; el de la conocida lista Falciani; y el avalista del Grupo Prisa),  a través de distintas filiales seria el responsable por sí solo de más de 2.300 de estas sociedades instrumentales para defraudar al fisco; y UBS creó 1.100. 

Otros grandes bancos internacionales que han hecho negocios con este despacho citado son el francés Société Générale (979 sociedades), Royal Bank of Canadá (378), el alemán Commerzbank (92) y el Credit Suisse (1.105). Asimismo los bancos españoles Santander y BBVA realizaron esta  actividad para clientes de elevado patrimonio de los distintos países en los que operan, incluyendo algunos con domicilio en España, según la citada investigación, el primero creó 118 sociedades tapadera en Panamá y el segundo, 19.

Y es que la banca globalizada incentiva el impago de impuestos.- 

martes, 20 de septiembre de 2016

El gasto del lobby financiero británico en Brusellas


Por primera vez en la historia un ex Presidente de la Comisión europea, Jose Manuel Barroso, ha sido contratado este verano por el banco de negocios Goldman Sachs, un megabanco con gran peso en la tecnocracia europea. Porque, como escribió Matt Taibbi en la revista Rolling Stones, “lo primero que se necesita saber sobre Goldman Sachs es que está en todas partes. El más potente banco de inversiones del mundo es un gran calamar –vampiro (Vampire squid) que cubre la faz de la humanidad, atiborrando sus vasos sanguíneos con algo que huela a dinero”. En un momento clave de la política europea, el capitalismo financiero podrá diseñar la Unión Europea post Brexit; gracias a la puerta giratoria que es apoyo básico para la labor de los lobbies financieros.

Un estudio publicado recientemente por la Fundación holandesa Corporate Europe Observatory, titulado Lobbying for the City of London”,nos recuerda la influencia del lobby financiero británico sobre la Unión Europea. Según ese estudio el sector financiero del Reino Unido gasta por lo menos 34 millones de € al año en lobbies en Bruselas; y emplea a más de 140 grupos de presión para influir en la formulación de políticas de la UE. La potencia de fuego del sector financiero del Reino Unido en Bruselas muestra que los bancos británicos, los fondos de alto riesgo o hedge funds, las compañías de seguros y sus grupos de presión disponen de recursos masivos y disfrutan de fácil acceso a los procesos de toma de decisiones en las instituciones de la UE. Y colectivamente, la industria financiera ha salido victoriosa de muchas batallas de lobby en Bruselas, con victorias clave en la regulación bancaria, la regulación de los fondos de alto riesgo, y los productos financieros complejos como los derivados, a menudo a costa de la regulación en interés público.

Relevancia del lobby financiero británico

Desde diciembre 2014 hasta mayo 2016, los grupos de presión del sector financiero del Reino Unido tuvieron 228 encuentros como lobbies con funcionarios de élite de la Comisión Europea.  Además de esto, 71 representantes de “La City de Londres" disponían de pases de acceso al Parlamento Europeo, lo que les permite acumular cientos de reuniones de lobby con los eurodiputados para persuadirles de la bondad de los interese que defienden.

El activista Vicky Cann del Observatorio Europa Corporativa sostiene que:
"El lobby de servicios financieros del Reino Unido es muy activo en Bruselas. Dispone de los recursos, de las personas y del acceso para tener la seguridad de que su agenda se escucha fuerte y claro, y esto se traduce en una seria influencia política en la agenda de los procesos de decisiones de la UE. Los ciudadanos de la UE deben presionar a los políticos para desarmar y derrotar a la potencia de fuego del lobby del sector financiero".

¿Quién pertenece en el lobby financiero del Reino Unido?

Podría resultar sorprendente por qué los Bancos estadounidenses como Goldman Sachs y Morgan Stanley pueden aparecer como grupos del Reino Unido en las estadísticas. Pero eso tiene mucho sentido debido a la dinámica de los grupos de presión financiera. Los bancos del Reino Unido, como Barclays, Lloyds Banking Group y el Royal Bank of Escocia, comparten posiciones y coordinan esfuerzos en estrecha colaboración con otras grandes entidades financieras con fuerte presencia en las Islas británicas. Incluso la Asociación de Banqueros Británicos (British Bankers 'Association) incopora miembros no sólo del Reino Unido sino de España, EEUU, Alemania, Suiza y los Países Bajos inclusive. Y la AFME, the Association for Financial Markets para Europa, posible mayor grupo de presión financiera en Bruselas, comenzó en Londres, teniendo a bancos británicos y estadounidense como protagonistas. Por lo tanto, cuando los intereses de la City se presentan por el gobierno del Reino Unido como los intereses de la nación en su conjunto, de hecho  son únicamente los intereses de la mayoría de los grupos de poder en el sector financiero

La investigación de esta Fundación independiente muestra que el mayor gasto en lobby corresponde a la Asociación para los mercados financieros en Europa (AFME) y que se distribuye en más de 7 millones de € por año para hacer lobby en Bruselas. Mientras tanto, la City londinense gastó por lo menos  2 millones de €, justo por delante del banco HSBC. Otros grupos de presión importantes incluidos en el estudio incluyen nombres conocidos del mundo de las finanzas globales, tales como Barclays, Bank of America Merrill Lynch, Goldman Sachs, Morgan Stanley, y el Royal Bank of Scotland.

Esta investigación se basa en varias fuentes de datos sobre lobbies y en el análisis de 50 de los mayores actores de servicios financieros del Reino Unido. Es probable que el gasto real de estos grupos de presión sea muy superior al reseñado en este informe, porque – aclara el citado Observatorio-  al efectuar la declaración las diferentes organizaciones sobre gasto en lobby lo hacían dentro de un rango y los investigadores solían tomar la cifra más baja. Además, los jugadores clave que no están en el registro de lobbies de la EU, que sigue siendo voluntario, no pudieron ser incluidos ya que no hay datos disponibles sobre sus actividades como grupos de presión.

En definitiva, estos datos reafirman La lobicracia financiera de Bruselas, analizada en el capítulo III del libro Los lobbies financieros, tentáculos del poder”, que ayuda a entender lo que ocurre en la Unión Europea de hoy.-


jueves, 30 de junio de 2016

El Brexit cuestiona el futuro de la City de Londres

Ya es evidente que, pese a los estudios y análisis solventes que precedieron a la campaña del referéndum, ni el gobierno británico ni la oposición tenían un plan B para ejecutar el Brexit. La City de Londres es un caso paradigmático.

La City floreció mientras formó parte de la Unión Europea pero no está claro cómo seguirá lográndolo tras el Brexit. Era la conclusión a 31 de mayo pasado de un estudio de la revista The Banker, que se publica en Londres por el grupo del Financial Times. Y en los días transcurridos desde el día 23 de junio, la volatilidad de las Bolsas y la bajada de la libra esterlina, etc., ya han revelado que la decisión británica de abandonar la UE afectará profundamente al centro financiero londinense. Para empezar, al día siguiente del referéndum presentaba su dimisión en Bruselas el británico Jonathan  Hill, comisario europeo responsable de los mercados internos,  los servicios financieros en la UE y del plan para la integración europea de los mercados de capitales.

Tras el referéndum, Londres corre el riesgo de perder miles de empleos financieros en favor de otras ciudades europeas, se apresuraba a señalar The Wall Street Journal de 24 junio. El mantenimiento del nivel de empleo dependerá de la capacidad del Reino Unido para alcanzar un acuerdo político que le permita, como país tercero, el acceso al bloque comercial del mercado único, comentaban dirigentes de la City.

La libertad europea de movimiento de las personas ha permitido expandirse a la City atrayendo a los mejores profesionales europeos. Según el último censo del distrito, de sus 360.000 trabajadores, casi el 11 % proviene de algún otro país europeo, en particular de Irlanda, Francia e Italia. De ahí el temor a que, ante las nuevas perspectivas, cierto número de los más capacitados se dispongan a ubicarse en otras ciudades europeas.

Unas perspectivas de empleo ligadas indudablemente al fututo de los bancos radicados en Londres. Y son los que plantean las mayores dudas, como reflejaron inmediatamente las cotizaciones en Bolsa. Su posición ante el referéndum era conocida. Los bancos estadounidenses Goldman Sachs y JP Morgan efectuaron aportaciones financieras a la campaña en favor de la permanencia del Reino Unido en la UE. Pero a comienzos de junio, ante la posibilidad de que triunfara la opción de la salida, Jamie Dimon, el primer ejecutivo de este último megabanco, advertía que los bancos de Wall Street trasladarían empleos y negocios a otros lugares de Europa; es decir, anunciaba reestructuraciones para la plantilla de 16,000 empleados de JP Morgan en las Islas británicas. Y anuncios similares de relocalizar negocios en otro lugar los hacían los altos ejecutivos del británico HSBC Holdings PLC.

Aunque se decía que algunos bancos menos grandes se excitaban ante la perspectiva de sacudirse las reglamentaciones europeas consideradas onerosas y muchos banqueros confiaban en el probable final de las limitaciones europeas a los bonus o bonificaciones.
La pérdida de los derechos de pasaporte es un asunto clave para la banca. Actualmente los 28 miembros de la Unión comercian entre sí libremente sus bienes y servicios, que incluyen por supuesto los servicios financieros. Un banco estadounidense, por ejemplo, puede atender a sus clientes continentales desde la oficina de Londres sin necesidad de una autorización particular. Puede hacer o recibir préstamos o comerciar con productos financieros con bancos, empresas o clientes particulares de Alemania sin la aprobación formal del gobierno alemán e incluso sin tener presencia física en ese país. Es el conocido como derecho de pasaporte previsto en las directivas europeas: basta la domiciliación y autorización de un país miembro de la UE a un banco para que este pueda operar en todo el territorio de la Unión Europea. Tras el Brexit ese y otros puntos habrán de ser objeto de negociación en el próximo tratado, donde la competencia comercial entre los grandes grupos empresariales y financieros, entrará en juego junto a muchos otros factores económicos y políticos.

De inmediato el Brexit plantea la incógnita de la ratificación del acuerdo de vinculación comercial de las empresas gestoras de la Bolsa de Londres y la Bolsa alemana, the London Stock Exchange Group PLC y Deutsche Börse AG de Francfort, cuyos inversores han de votar ese acuerdo el próximo 4 de julio. Como manifestaba al The Wall Street Journal citado un destacado dirigente de la City, Mark Boleat, “todas las decisiones tomadas con anterioridad al referéndum son ahora inciertas”.

Otros sectores de la City son señalados entre los más afectados por el giro histórico en la política del Reino Unido, como son el mercado del euro y el sector de los seguros. Si hay una actividad que la City domina es el forex, el mercado de divisas, que se ha beneficiado del acceso al mercado único europeo. Como parte  de la UE, la City ha atraído las transacciones denominadas en euros, para la consiguiente compensación y liquidación de los pagos en euros, alcanzando un volumen de 2 billones de euros (trillion) al día (FT, 24/6/2016). Ratificó su funcionamiento el Tribunal Europeo de Justicia en 2015 en respuesta a una demanda del BCE que consideraba que ese mercado debía estar ubicado dentro de la Eurozona. Evidentemente, el Brexit cuestiona esa decisión judicial que podría ser revocada.

En definitiva, la salida de la Unión supone la negociación de un modelo alternativo de relaciones europeas para el Reino Unido. El modelo que se cita más a menudo es el de Noruega, que junto con Islandia y Liechtenstein son parte del Espacio Económico Europeo (EEE), organización vinculada a la UE participando del libre movimiento de personas, capitales, bienes y servicios del mercado único a cambio de respetar casi todas las normas de la UE, sobre las que ya no votaría. La adhesión del Reino Unido al EEE significaría tener que cumplir reglamentaciones en cuya elaboración no ha tenido influencia. Otro modelo es el de Suiza ligada a la UE por múltiples tratados de libre comercio y otros intereses, que le otorgan significativos beneficios sin el compromiso de la pertenencia. E incluso se apunta la vinculación mediante acuerdo aduanero como en el caso de Turquía.

Después del inesperado resultado del referéndum,  los lobbies financieros han comenzado a perfilar estrategias para conseguir un acuerdo lo más positivo posible a los intereses de la City y la industria exportadora británica. Porque son muy diversos los escenarios que se abrirán durante los dos años que pueden durar las negociaciones.  Sin duda, jugará un papel clave entre bastidores la Corporación de la City, un organismo público sui generis ajeno al Ayuntamiento de Londres, que durante siglos ha gobernado la milla cuadrada en torno al Banco de Inglaterra y a la Catedral de San Pablo. Sus líderes han hecho campaña en favor del “remain” frente al “leave”, apoyados por una inmensa mayoría de ejecutivos de las firmas deseosos de mantener el acceso al mercado único de más de 500 ciudadanos. En un sondeo de City UK, un lobby que agrupa a la mayoría de firmas bancarias, de seguros y gestión de activos, reveló que el 84 % de sus miembros estaba a favor de permanecer en la UE mientras solamente un 5 % respaldaba la salida (FT 24/6/2016). Pero no está claro si la Corporación de la City se mantendrá como el potente lobby financiero europeo y global que ha sido hasta ahora, como se analiza en Los lobbies financieros, tentáculos del poder.

Aunque dependiendo del sentido que tendrá el tratado de salida a negociar entre el Reino Unido y la UE,  expertos solventes apuntan como casi seguro que la City volverá a ser menos internacional y quizás tenga que “quitarle el polvo al uniforme del bombín y el paraguas de hace treinta años”, ironizaba veterano analista del Financial Times.    


jueves, 12 de mayo de 2016

Yanis Varoufakis: Democracia, poder y soberanía en la Europa de hoy


  Yanis Varoufakis: Democracia, poder y soberanía en la Europa de hoy

Extracto traducido de la extensa entrevista de Yanis Varoufakis por Nick Buxton a finales de diciembre de 2015, publicada por Transnational Institute (TNI), en el volumen State of
Power 2016 

En este año (2015) parece que la democracia está sufriendo más que nunca un ataque del poder establecido. ¿Es esa su percepción?

En ese sentido este año es especial por la experiencia que hemos tenido en Grecia, donde la mayoría de los griegos decidieron en las elecciones respaldar a un partido antisistema como  Syriza, que llegó al poder “diciéndole la verdad al poder” y desafiando el orden establecido en Europa. Cuando la democracia produce lo que le gusta oír al sistema, entonces la democracia no es una amenaza, pero cuando produce demandas y fuerzas antisistema, es cuando la democracia es una amenaza. Fuimos elegidos para desafiar a la Troika de acreedores y en ese momento la Troika reafirmó muy claramente que a la democracia no se le puede permitir que cambie nada.


¿De sus siete meses como Ministro de Finanzas griego, que le reveló realmente su experiencia sobre la naturaleza del poder y la democracia? ¿Fueron esas cosas las que le sorprendieron?

Llegué con los ojos muy abiertos. No me hacía ilusiones. Siempre supe que las instituciones de la Unión Europea en Bruselas, el Banco Central Europeo y otras, fueron proyectadas y establecidas como zonas libres de democracia. No es que hubiera un déficit democrático que se introdujo en la UE. Desde los años cincuenta, en realidad surgió primariamente como un cártel de la industria pesada, después fue incorporando a los agricultores, principalmente a los agricultores franceses. Y su administración fue la de un cártel. Nunca pretendió ser el inicio de una república o una democracia, en la que “nosotros, los pueblos de Europa” lleváramos la batuta.

Respecto a su pregunta, me llamaron la atención un par de cosas. La primera fue la audacia con la que me aclararon que se consideraba irrelevante la democracia. En la misma primera reunión del Eurogrupo a la que asistí, cuando intenté abordar un tema que no pensaba que sería rebatido - que yo estaba representando un gobierno recientemente elegido cuyo mandato debía ser respetado en alguna medida y que alimentaria un debate sobre qué políticas económicas deberían aplicarse en Grecia - me asombró escuchar al Ministro de Finanzas alemán decirme, literalmente, que a unas elecciones no se les puede permitir que cambien la política económica establecida. En otras palabras, ¡que la democracia es estupenda mientras no amenace cambiar algo! Mientras yo esperaba que eso fuera el motivo principal, no estaba preparado para que lo descartaran tan abruptamente.

La segunda cosa que tendría que decir es que estaba menos preparado para la banalidad de la burocracia, parafraseando a la famosa expresión de Hannah Arendt sobre la banalidad del mal. Yo esperaba que los burócratas en Bruselas fueran muy desdeñosos con la democracia, pero esperaba que fueran finos y que fueran consumados técnicos. En su lugar me sorprendió ver lo banales que eran y que, desde el punto de vista tecnocrático, eran de segunda categoría.

Entonces ¿cómo opera el poder en la Unión Europea?

Lo primero que habría que destacar sobre la UE es que toda la operativa en Bruselas se basa en un proceso de política despolitizadora, de tomar lo que son decisiones esencialmente, profunda e irrevocablemente políticas y llevarlas al campo de una tecnocracia sometida a reglas, a un planteamiento algorítmico. Esta es la pretensión que las decisiones sobre las economías en Europa sean simplemente problemas técnicos que necesitan soluciones técnicas a decidir por los burócratas que siguen normas preestablecidas, exactamente como un algoritmo.

Por tanto, cuando se intenta politizar el proceso, con lo que se acaba es con una especie de política particularmente tóxica. Le pondré solamente un ejemplo. En el Eurogrupo, estábamos debatiendo la política económica relativa a Grecia. El programa que yo heredé como Ministro de Finanzas establece un objetivo de excedente presupuestario primario del 4,5 % del PIB, que yo consideraba indignantemente elevado. Y lo estaba discutiendo sobre bases teóricas puramente macroeconómicas.

De modo que inmediatamente me preguntaron qué excedente primario me gustaría que fuera. E intenté dar una respuesta honesta, diciendo que había que considerarlo a la luz de tres cifras y factores claves: la inversión en relación con los ahorros, la programación de los pagos de la deuda y el déficit o superávit de cuenta corriente. Intenté explicar que tendríamos que contemplar esas tres variables juntas, si queríamos que el programa de Grecia funcionara después de cinco años de un fracaso catastrófico que había conducido a la pérdida de casi un tercio de la renta nacional.

Pero me dijeron que las normas dicen que debemos contemplar solamente un número. De modo que repliqué: “¿Para qué? Si tenemos en vigor una mala norma, cambiémosla”. Y la contestación fue: “¡La norma es la norma!” Y yo le repliqué diciendo: “Sí; esta es una norma pero ¿por qué tiene que ser una norma?”  En ese punto recibí una respuesta tautológica: “Porque es la norma”. Eso es lo que sucede cuando nos alejamos de un proceso político para pasar a un proceso sometido a normas: terminamos en un proceso de despolitización que conduce a una política tóxica y a una mala economía.

Otro ejemplo que le podría poner es que, en algún momento, estábamos discutiendo el programa griego y debatiendo la redacción de un comunicado que saldría de esa reunión del Eurogrupo. Les dije: bien, mencionemos la estabilidad financiera, la sostenibilidad fiscal, todo lo que la Troika y otros deseaban decir, pero hablemos también sobre la crisis humanitaria y que estamos abordando cuestiones como la extensión del hambre. La respuesta que recibí fue que eso sería “demasiado político”. Que no podíamos incluir tal “redacción política” en el comunicado. Luego los datos sobre la estabilidad financiera y el excedente presupuestario estaban muy bien, pero los datos sobre el hambre y el número de hogares sin acceso a electricidad y a calefacción en invierno no estaban bien porque era “demasiado político”

Pero en realidad, ¿no es todo este intento de despolitización profundamente político, porque el neoliberalismo es un proceso político?

Pero ellos no lo contemplan de ese modo. Se han convencido a sí mismos que hay ciertas reglas que pertenecen a las ecuaciones y variables naturales y todo lo demás no está ni aquí ni allí. Así es como piensan.-
                                                                                     (Trad. Jhvigueras)

jueves, 28 de abril de 2016

El poder del lobby financiero en el capitalismo contemporáneo


                            Entrevista por Mariano Schuster con Juan Hdez.Vigueras

 Marzo 2016 
                                                                                                               

  
-¿Cómo definiría usted a los lobbies financieros y como caracterizaría su accionar?

En las democracias avanzadas es evidente la existencia de grupos de interés o de presión en todas las áreas, que intentan promover de manera organizada sus particulares intereses frente al interés general, sean sindicatos, iglesias, asociaciones empresariales, ONG, etc. Y la influencia o la presión política que ejercen esos grupos o lobbies organizados sobre los gobiernos nacionales o sobre las organizaciones internacionales resulta directamente proporcional al poder que representan, bien sea por los recursos económicos, intelectuales u organizativos de que disponen o por su capacidad de movilizar la opinión pública. De ahí que la defensa de los intereses de la banca o grupos financieros vinculados mundialmente tenga un alcance muy superior a la de otras agrupaciones sociales. Y alcance mayor altura y sutileza su accionar sobre los centros de decisión política mediante el asesoramiento técnico o su presencia en los medios de comunicación con opiniones sobre asuntos que les conciernen, con la publicación de informes técnicos sesgados que esconden sus verdaderos fines o la cooperación a título de expertos de sus representantes en los procesos decisorios de los gobiernos.


- ¿Cómo han conseguido estos lobbies acceder al poder que hoy poseen?

La verdad es que la respuesta a esa pregunta me llevó a una  investigación que sinteticé en 250 páginas analizando los datos de esa realidad compleja contemporánea. Simplificando,  resumiría aquí la respuesta recordando que los bancos y las firmas financieras gozan de capacidad legal para enviar fondos cuantiosos de un extremo a otro del planeta sin interferencias estatales; que disfrutan de gran libertad de innovación creando productos e instrumentos y generan negocios virtuales alejados de las necesidades de la economía real, etc. Y para defender ese marco legal internacional propicio han desarrollado organizaciones gremiales propias vinculadas internacionalmente, con profesionales que conocen los sistemas financieros más y mejor que los expertos funcionarios de los Estados de cualquier continente; que sirven tanto en el sector privado como en el público gracias a las puertas giratorias; y que los dirigentes de grupos políticos y de las instituciones públicas están atrapados por la captación cultural que les lleva a compartir valores y creencias en el fundamentalismo del libre mercado que impregna los entornos reguladores.

- Usted ha definido a los lobbies como el verdadero poder de la economía mundial. ¿No existe ninguna posibilidad de que los Estados Nacionales regulen su actividad o limiten su poder?
Es un problema político de largo alcance y resultado de un largo proceso ya histórico. Personalmente entiendo que las posibilidades de controlar los lobbies financieros pasan por una mayor conciencia crítica de la actividad bancaria y financiera actual, entre la ciudadanía y entre las élites dirigentes. Y por generar un entorno político que afronte la regulación de la banca financiera para que sirva a la economía real, a la creación de riqueza y empleo en los países. Las agencias y asociaciones que ejercen de lobbies son instrumentos cuyas actividades deben estar sometidas a estrictas reglas de transparencia y  supervisión.

- ¿Qué diferencia a los lobbies educativos, médicos o comunicacionales del lobby financiero?
Podemos deducir esa diferencia del propio concepto que esbozamos en la primera respuesta. Principalmente, por lo general estos otros lobbies tienen una influencia más indirecta sobre las decisiones políticas en esas materias concretas. Mientras que los lobbies financieros ejercen su fuerte influencia directamente sobre el conjunto de la economía y la acción de gobierno. Más aún, en muchos casos aquellos son filiales de los grandes grupos financieros que buscan hoy la rentabilidad de sus inversiones en las áreas de los servicios públicos como educación, la salud o las pensiones con el apoyo de los medios de comunicación que controlan aquellos. La siderurgia, la  construcción naval y las actividades industriales tradicionales apenas interesan a los grandes grupos financieros globales, como sucedía antaño.

- Usted ha sindicado al Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) como el mayor lobby mundial. ¿Puede explicarnos cuales han sido algunas de las principales actuaciones de dicho lobby?

Para entender la relevancia del IIF podemos examinar en su sitio web que integran su dirección los mayores bancos globales como el HSBC, Goldman Sachs, ING, los españoles BBVA y Santander y otros. Y que a los lectores de la prensa europea e internacional llegaron las noticias de la decisiva intervención de este Instituto-lobby en las negociaciones para la reestructuración de la deuda griega en 2010 y 2012 a través de los entonces Director general Charles Dallara y del Presidente Josef Ackerman, que también lo era del Deutsche Bank y de la Asociación de bancos alemanes. Y por entonces también tuvieron encuentros decisivos con el gobierno español para diseñar las soluciones del endeudamiento desmesurado de los bancos españoles diseñando el llamado entonces banco malo que absorbería con apoyo gubernamental los inmuebles invendibles, tóxicos los llamaban, acumulados por la banca española como consecuencia de los impagos de entidades promotoras del negocio inmobiliario.
Más recientemente, el IIF presidido ahora por el máximo ejecutivo del HSBC hacía pública una declaración el 18 de febrero pasado mostrando su complacencia por las ofertas negociadoras con los fondos buitre (a los que he analizado en mi último libro) realizadas por el nuevo gobierno argentino; y alentando nuevos pasos que permitieran a Argentina el pleno acceso de los mercados financieros mundiales. Después vendría la nueva decisión del juez Griesa. He ahí un ejemplo de la “sutileza” del accionar de los lobbies financieros que mencioné antes.

- En Europa existe el problema de las llamadas puertas giratorias, es decir, políticos que tras desarrollar su función en el Estado pasan a trabajar en importantes empresas del sector privado. En América Latina suele suceder lo inverso: hombres del mundo de las multinacionales y las finanzas que acaban en funciones públicas. ¿Cómo puede trabajarse contra esos trasvases permanentes?

Las puertas giratorias son un factor coadyuvante de la labor de los lobbies financieros. Como sugiere la expresión, vehiculan las idas y venidas de profesionales del sector público al sector privado y viceversa. En el viaje de ida al sector público estos profesionales aportan sus conocimientos del complejo mundo financiero, contribuyendo a la adopción de marcos legales y decisiones que favorezcan los negocios de los que provienen. En el viaje de vuelta al sector privado traen consigo una red social de amistades  y conocidos en la Administración pública que posteriormente facilitará el acceso y la actividad de los lobistas. Ante todo las puertas giratorias contribuyen a que en los órganos decisorios del sector público se compartan los criterios, valores y percepciones de quienes gestionan las entidades bancarias y financieras. Lo que se denomina la captación cultural. En este apartado una legislación apropiada, rigurosa y efectiva podría paliar el problema político.

- ¿Otra de las políticas de los grupos de lobbies se relaciona con la financiación a las campañas electorales de los partidos políticos?

Es el caso de los EEUU, donde la reglamentación oficial autoriza esa financiación privada con el contrapeso del registro público de las aportaciones y la transparencia. Pero destaquemos que la publicidad y difusión de los datos por organizaciones ciudadanas, ha contribuido a la creación de una clara conciencia crítica en ciertos sectores sociales. Sin duda, es un tema de debate en cualquier democracia para encontrar fórmulas legales e institucionales  que eviten que los procesos electorales estén condicionados por el dinero de los más poderosos.
   
- En su libro Los lobbies financieros usted analizó las particularidades de estos grupos y afirmó que el accionar de los gobiernos en relación al poder bancario no se modificó tras la crisis económica mundial. ¿Siente alguna esperanza frente al futuro?

Ciertamente el rescate de la gran banca a cargo de los contribuyentes ha innovado el sistema financiero global, haciéndolo más dependiente de políticas gubernamentales que garantizan su libertad de acción pese a los escándalos de la manipulación de los indicadores financieros. Pero las nuevas regulaciones meramente funcionales, no estructurales, han mantenido la amenaza de la inestabilidad y la volatilidad de los mercados financieros. Hasta el punto que son muchos los expertos solventes que ven con temor  la amenaza de próximos colapsos, aunque reconozcamos que existen ahora mayores sistemas de alertas. Personalmente creo que existe también una mayor conciencia de los riesgos del sistema y de las desigualdades e injusticias que genera en el mundo entre grupos sociales y entre países. Y en esa mayor conciencia apoyo mi optimismo sobre el futuro.-


jueves, 31 de marzo de 2016

Washington y Wall Street complacidos con el pacto de Argentina con los fondos buitre

El día 1 de marzo de 2016 el nuevo gobierno argentino de centro derecha del Presidente Macri firmaba un acuerdo preliminar con los fondos buitre, conocidos también como holdouts o acreedores discrepantes de los acuerdos de reestructuración de la deuda en 2005 y 2010. Y unas semanas más tarde, tras la visita histórica a Cuba, el presidente de los EEUU Obama se desplazaba a Buenos Aires para mostrar su complacencia con el signo neoliberal del nuevo presidente tras los primeros cien días. Pero en la rueda de prensa conjunta, ante la pregunta de algún periodista sobre el viejo conflicto de los acreedores recalcitrantes con Argentina, el mediático Obama mencionaba los “vulture funds” o fondos buitre, la expresión utilizada con frecuencia por la anterior presidenta para denunciar el carácter depredador de ciertos fondos de inversión especulativa.  Y así se congraciaba con los argentinos que tanto han sufrido las amenazas de esos buitres que han acosado al país del Cono Sur por tierra, mar y aire, como he analizado en un capítulo de mi libro sobre Los fondos buitre.

Más aún, varias semanas antes, el potente lobby de los grandes bancos globales con sede en Washington, el Instituto de Finanzas Internacionales (conocido por sus siglas en inglés, IIF) presidido ahora por el máximo ejecutivo del HSBC, hacía pública una declaración mostrando su satisfacción por las ofertas negociadoras realizadas por Mauricio Macri a estos fondos; y alentando al gobierno hacia nuevos pasos que permitieran a Argentina el pleno acceso de los mercados financieros mundiales.

Incluso días después de esta declaración del IFI vendría la nueva decisión del juez federal Griesa del Distrito Sur de Nueva York de levantar las prohibiciones sobre Argentina, dictadas desde 2014 presionando para el pago al grupo de fondos buitre que reclamaba el cien por cien del valor nominal más intereses de los bonos viejos argentinos, adquiridos en el mercado secundario a precio de saldo; lo que suponía aplicar una sentencia que concedía una ganancia de más  del 1.600 por ciento de las “inversiones” para los depredadores financieros. Y cuyo cumplimiento habría supuesto la quiebra del Estado argentino porque anulaba en la práctica las reestructuraciones de la deuda externa de 2005 y 2010, aceptadas por el 93 por ciento de los acreedores internacionales y que pusieron fin al impago de la deuda en la crisis de 2001, provocado por el sobreendeudamiento que arrastraba Argentina desde la Dictadura militar y las políticas neoliberales de Carlos Menen.

En resumen, el entramado de  Washington y Wall Street, incluidos los jueces federales neoyorquinos, se ha apresurado a apoyar a un gobierno neoliberal latinoamericano para lograr el restablecimiento de la implacable lógica del mercado financiero con un coste abusivo para el Tesoro de un Estado deudor que superó su crisis histórica.

Un rentable negocio financiero

El referido acuerdo preliminar suscrito con los cuatro mayores fondos buitre (Elliott, Aurelius Capital, Davidson Kempner y Bracebridge Capital) liderados por Elliott Management de Paul Singer, significa el pago por Argentina de 4.653 millones de dólares para resolver prácticamente todas las  demandas con sentencias favorables de los tribunales de Estados Unidos, más un pago por separado por valor de 235 millones de dólares para resolver las reclamaciones fuera del Distrito Sur de Nueva York y otros gastos generados durante la disputa. Desconocemos los números finales, pero sin duda esos “inversores” en deuda pública lograran una rentabilidad muy superior a la que habrían alcanzado vendiendo sus bonos en el mercado secundario. Y superior a la que habrían obtenido del anterior gobierno con el que se negaron a dialogar.

El acuerdo  habrá de ser aprobado por el Congreso argentino que habrá de derogar o suspender la aplicación de dos leyes que prohíben que el país pague a los acreedores discrepantes en condiciones mejores que las acordadas para las reestructuraciones de la deuda en 2005 y 2010. Un blindaje que los gobiernos Kirchner establecieron como justa garantía para aquella mayoría de inversores que aceptaron la quita en las reestructuraciones y que el nuevo gobierno se ha comprometido a suprimir.

Ciertamente el nuevo acuerdo pondrá fin a 15 años de acoso a un pueblo traumatizado por el colapso de 2001, pero en beneficio de esos fondos que especulan con la crisis económicas e institucionales de los países. Principalmente se pretende ignorar que aquellos acuerdos de reestructuración de la deuda externa permitieron que Argentina saliera del pozo donde le había llevado una historia trágica. Aquel canje de bonos viejos impagados por bonos nuevos de 2005 y 2010, significaron aceptar  30 centavos por cada dólar, lo que terminó siendo un buen negocio que permitió que Argentina pudiera crecer ininterrumpidamente en la última década y así pudo pagar todos los vencimientos acordados como nunca antes en su historia; y simultáneamente esta mayoría del 93 por ciento de acreedores salió beneficiada por la mayor rentabilidad efectiva de los nuevos bonos.


Sin embargo, el acuerdo suscrito pretende olvidar que desde hace 15 años  el grupo de fondos buitre ha acosado a Argentina con campañas internacionales de descrédito y con demandas ante los tribunales reclamando el importe del valor nominal de los bonos aun cuando los habían adquirido a precio de saldo en el mercado secundario. Han buscado la rentabilidad de su inversión no en el mercado sino frente al Tesoro argentino. Y durante la larga batalla legal de estos acreedores han tratado de lograr el embargo de todo, desde fragatas de la Armada argentina y el avión presidencial hasta los fondos de la Seguridad Social en Nueva York, para recuperar el importe desmesurado reclamado. Toda una serie de acciones y litigios en relación con los bonos emitidos por Argentina que han representado “una muestra fascinante de lo que puede ocurrir cuando un acreedor disconforme bien financiado está descontento con el acuerdo ofrecido por un deudor en apuros”, afirmaban en 2014 dos profesionales de este sector. Toda una lección para países sobreendeudados.-