martes, 15 de agosto de 2017

Las sanciones contra Corea del Norte dependen de la banca global


Dejemos a un lado por unos momentos la incertidumbre y el desasosiego que suscitan las declaraciones belicosas de los impresentables Donald Trump, actual presidente de los EEUU, y Kim Jong-Un, Líder Supremo y presidente de la República Popular Democrática de Corea, más conocida como Corea del Norte. Y la gran interrogante que vemos reflejada en los medios de comunicación internacionales podemos enunciarla así:

¿Contribuirá la presión de las sanciones económicas a que Corea del Norte reduzca su arsenal nuclear y se someta al control internacional superando el latente conflicto bélico?  .

A propuesta de los EEUU y con los votos favorables de China y Rusia, el sábado 5 de agosto de 2017, los quince Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU acordaron por unanimidad la imposición de nuevas sanciones económicas y financieras a Corea del Norte para castigar al régimen autoritario por el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales, que podrían trasladar cabezas nucleares miniaturizadas hasta Japón e incluso a los EEUU. Como todas las anteriores, el objetivo fundamental de estas medidas económicas, sigue siendo suprimir la financiación exterior del amenazante programa nuclear norcoreano, que se considera estratégicamente que afectará más a los intereses de la élite dirigente que a la depauperada población.

Porque el problema de fondo es que durante más de una década el Consejo de Seguridad ha venido intentando con escaso éxito ahogar la financiación del programa nuclear norcoreano acordando sanciones económicas al régimen de Kim Jong Un, que han abarcado desde restricciones el comercio de armamento y a los servicios financieros hasta las exportaciones. Durante décadas se ha intentado cancelar la financiación de los programas nucleares y de misiles intercontinentales, cortando los lazos con el sistema bancario global como prioridad clave. En consecuencia, a todos los países miembros de la ONU y las compañías basadas en sus territorios se les prohibía prestar servicios financieros a Corea del Norte, un país al que sin embargo se le ha tolerado el desarrollo de un inquietante programa nuclear y balístico. Hace unos meses un informe de la ONU publicado detallaba el fracaso de las medidas, revelando pruebas de que Corea del Norte estaba utilizando redes de compañías pantalla para obtener acceso a los bancos globales. . Y es que la cruda realidad señala que el asunto de las sanciones económicas internacionales contra países, remite a los abusos y libertades que el sistema financiero internacional concede a los grandes bancos globales, que les permite transgredir la legislación internacional.


Las sanciones económicas son una alternativa a la fuerza militar

Para comprender todo el alcance de las infracciones en materia de legislación sobre política exterior y seguridad nacional cometidas por los grandes bancos, como en los casos del BNP, Standard Chartered Bank, Commerzbank y muchos otros, hemos de tener presente que determinados gobiernos y organismos multinacionales imponen sanciones económicas internacionales para tratar de alterar las decisiones estratégicas de determinados Estados y entidades no estatales que amenazan los intereses de un Estado o asociaciones de Estados o infringen las normas internacionales de comportamiento. Los críticos dicen que las sanciones están a menudo mal concebidas y rara vez tienen éxito en lograr el cambio de la conducta del país o países a quienes van destinadas, mientras que los partidarios sostienen que se han vuelto más eficaces en los últimos años y siguen siendo una herramienta esencial de la política exterior. Las sanciones se han convertido en la característica definitoria de la respuesta occidental a varios desafíos geopolíticos, incluyendo el programa nuclear de Irán o de Corea del Norte y de la intervención de Rusia en Ucrania. ([i])

La banca global hace negocios con las sanciones económicas contra países

El Financial Times atribuía a un alto ejecutivo del banco británico Standard Chartered la exclamación: “¡Jodidos americanos! ¡Quienes sois vosotros para decirnos al resto del mundo que no vamos a comerciar con los iraníes ¡”. Con ella se evidenciaba lo que piensan y sienten gran parte de los altos ejecutivos de los megabancos globales frente a la política de sanciones económicas contra ciertos países que imponen los EEUU, la UE, la ONU u otros organismos internacionales a la comunidad internacional. Porque para la gran banca globalizada, impulsada por el lucro puramente financiero y cada vez más desvinculada de las economías productivas, reales, las sanciones económicas internacionales se presentan como interferencias frente a las operativas financieras y las prácticas comerciales habituales. De ahí que con frecuencia aquellas sean ignoradas, cuando no burladas aprovechando en ocasiones los posicionamientos políticos de aquellos gobiernos de países que no las comparte y no las secundan.  Y la condena del BNP Paribas en 2015 prueba esa actitud del sector.

Los grandes bancos de alcance mundial tienen un peso decisivo en el éxito o fracaso de la política de sanciones económicas contra países que suponen una amenaza para la comunidad internacional, los EEUU o la UE. Hoy por hoy las sanciones económicas, en particular,  son un instrumento de la política internacional, particularmente de la ONU, los EEUU, la Unión Europea y otros grandes Estados o entidades internacionales. Las sanciones económicas se definen como la restricción total o parcial del comercio habitual y de las relaciones financieras con fines de política exterior y de seguridad.

Y actualmente, en el entorno de unas relaciones económicas entre países dominadas por unos mercados financieros globales, la cooperación de los grandes bancos de ámbito mundial resulta clave para la aplicación efectiva y el logro de los objetivos previstos para esas políticas internacionales de sanciones económicas. La experiencia nos muestra que esa cooperación brilla por su ausencia en numerosos casos en los que se demuestra que el lucro comercial o financiero se impone sobre las consideraciones de estrategia política de los Estados por importantes que sean, como prueba el cuadro adjunto que registra los casos más relevantes de trece grandes bancos, con sede en diversos países del mundo desarrollado, que han infringido la legislación de sanciones internacionales de los EEUU siendo objeto de las correspondientes sanciones pecuniarias; ocupando el primer puesto el caso mencionado del banco francés BNP Paribas.


La condena pactada del BNP Paribas por sus negocios ilegales

Son numerosos casos de bancos globales sancionados por sus negocios que transgreden la legislación internacional sobre este asunto.  El 1 de mayo de 2015, el juez federal del Distrito Sur de Nueva York, Lorna Schofield, confirmaba la condena pactada del banco francés BNP Paribas, con sede en Paris, con una penalización económica de casi 9.000 millones de dólares, una cifra record, aplazando las acusaciones criminales por haber mantenido negocios financieros con Sudan, Irán y Cuba, países bajo sanciones económicas internacionales. Un mes antes, el 3 de abril, otro juez federal del Distrito de Columbia, Beryl Howell, aprobaba formalmente un acuerdo de enjuiciamiento diferido entre el gobierno de EEUU y Commerzbank AG, que obligaba al banco alemán al pago de 1.450 millones de dólares quedando aplazadas durante tres años las acusaciones criminales por haber transferido ilegalmente fondos a Irán y Sudan vía EEUU, entre otros hechos delictivos. Y en años anteriores, otros grandes bancos como ING con sede en Amsterdam, los británicos HSBC, Standard Chartered Plc, Lloyds TSB Bank Plc, Barclays, el suizo Credit Suisse AG  y otros habían aceptado penalizaciones económicas menores por hechos delictivos que suponían infracciones de las sanciones internacionales a ciertos países.


Destaca el escandaloso caso del BNP Paribas que resulta muy significativo, porque ha sido la primera vez que un banco global se declaraba culpable del quebrantamiento de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos con un volumen de operaciones internacionales muy importantes durante varios años; por lo que es un caso paradigmático del comportamiento inmoral e ilegal de los bancos globales. La cuestión de fondo es la frecuencia con que los grandes bancos quebrantan con sus negocios financieros mundiales las medidas sancionadoras contra países por razones puramente comerciales, revelando una autonomía y libertad de acción que se imponen sobre las organizaciones internacionales y los gobiernos más poderosos del planeta y resultando en gran medida impunes esas acciones ilegales.

Resulta ilustrativo el análisis, aunque sea somero, de la complejidad que implica demostrar los comportamientos ilegales de la gran banca a nivel internacional. Realizadas una serie de investigaciones por las autoridades estadounidenses durante años, el procedimiento sancionador del BNP tuvo dos fases;  En primer lugar, en 2014 el BNP Paribas firmaba una declaración de culpabilidad (plea agreement) ante las autoridades estadounidenses. Y, en segundo lugar, un año más tarde de ese reconocimiento pactado de los hechos delictivos, era ratificado por la sentencia condenatoria del tribunal neoyorquino de mayo de 2015.

Casi un año antes de la sentencia, el 30 de junio de 2014, el entonces Fiscal General de los EEUU Eric Holder, comunicaba en rueda de prensa la presentación al tribunal del Distrito de Manhattan en la ciudad de Nueva York de una información criminal contra el BNP Paribas, uno de los bancos más grandes del mundo, acusándole de conspirar desde hacía mucho tiempo con otras entidades para la violación deliberada y repetida de las sanciones estadounidenses contra los citados países de Sudán, Irán y Cuba; manteniendo negocios con entidades financieras radicadas en estos países y otros, habiendo practicado durante años un plan complejo y agudo para mover ilegalmente miles de millones a través del sistema financiero estadounidense en nombre de entidades sancionadas. ([ii]) Añadía que esas acciones representaban un quebrantamiento grave de la legislación estadounidense. Y las sanciones, que son una herramienta clave en la protección de los intereses de seguridad nacional de EEUU, sólo funcionan si se aplican estrictamente; si las sanciones han de ser efectivas, las violaciones deben ser castigadas. Y el Fiscal general afirmaba que los bancos que proyectan hacer negocios con las violaciones de las sanciones de Estados Unidos,  debían pensarlo dos veces porque el Departamento de Justicia no iba a mirar hacia otro lado.

En esta declaración pública ante la prensa, el Fiscal general (de la Administración Obama) resumía los hechos que el propio banco había reconocido. A través de prácticas ilegales generalizadas, el BNP a sabiendas gestionó cientos de millones en transacciones ilícitas en dólares estadounidenses que implicaban a una compañía controlada por un grupo energético con sede en Teherán y propiedad en su totalidad de un ciudadano iraní. Asimismo, el banco también había procesado miles de transacciones por un importe total de más de mil millones con entidades sancionadas en Cuba. Y el BNP había permitido al Gobierno de Sudán y las instituciones relacionadas el acceso al sistema financiero estadounidense, la participación en miles de millones de dólares en transacciones ilegales. Aunque era sabido que el gobierno sudanés apoyaba  el terrorismo, participaba en abusos contra los derechos humanos, e incluso, según le constaba al propio banco, había sido anfitrión de Osama ben Laden y había negado la intervención de las Naciones Unidas en Darfur.

Darfur es el nombre de un lamentable desastre humanitario resultado del triste conflicto armado en la región de Darfur, en Sudán, alimentado también por ese afán de lucro del capitalismo sin escrúpulos. A pesar de los sangrientos conflictos internos y externos, un país africano escasamente desarrollado como Sudan pero con importantes recursos naturales, particularmente petróleo, siguió atrayendo capital extranjero con la colaboración de los grandes bancos globales, como ejemplifica este caso del banco francés BNP Paribas.

El BNP llegó hasta el extremo de planificar la ocultación de transacciones prohibidas, cubrir sus pistas, y engañar a las autoridades estadounidenses. Había utilizado “pagos de cobertura” para ocultar la participación de las entidades sancionadas en las transacciones que se procesaron a través de Nueva York y en otros lugares en los Estados Unidos. Habían trabajado con los socios y filiales en todo el mundo para estructurar las transacciones de manera innecesariamente complicados, utilizando sofisticadas técnicas que servían a propósitos comerciales ilegítimos, pero que les permitió oscurecer la realidad y era que esas transacciones violaban la ley y ante todo no deberían haber sucedido.
Todas estas actividades referidas habían continuado durante años, a pesar de las reiteradas indicaciones y advertencias que la conducta del Banco violaba los embargos decretados por los Estados Unidos y de  la ONU. Por tanto, el BNParibas había socavado significativamente las sanciones económicas de larga data de Estados Unidos, en muchos casos, en detrimento de los intereses de seguridad nacional del país. Y después de años, de extensas investigaciones exhaustivas por parte del Departamento de Justicia y la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Nueva York, el Fiscal general anunciaba que se llevaba a cabo la rendición de cuentas de banco. Y el BNP Paribas sería declarado culpable por los tribunales de conspirar para violar las sanciones de Estados Unidos, basándose en la admisión de una declaración de hechos que detallaba la extensa conducta ilegal esbozada antes.
                                                                                                     






[i] Jonathan Masters, What Are Economic Sanctions?. Council of Foreign Relations, 8/4/ 2015 en http://www.cfr.org/sanctions/economic-sanctions/p36259
[ii] Attorney General Holder Delivers Remarks at Press Conference Announcing Significant Law Enforcement Action. Washington, DC.United States .Monday, June 30, 2014 en http://www.justice.gov/opa/speech/attorney-general-holder-delivers-remarks-press-conference-announcing-significant-law

jueves, 20 de julio de 2017

Los fondos buitre carroñean con lo más básico: techo,pan y luz

                        Artículo publicado por Fátima Martín* en la web de CADTM, el Comité para la abolición de las deudas ilegitimas con sede en Bélgica. 19/7/2017
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Los fondos buitre carroñean con lo más básico en la "Finca España": Con el techo, con el pan y con la luz, entre otras necesidades. En la España postburbuja inmobiliaria, los buitres, a menudo alimentados por conocidos bancos nacionales e internacionales y guiados por los serviles córvidos políticos estratégicamente situados en las Administraciones Públicas, tal que el ministro de Economía, el banquero de inversión Luis de Guindos, devoran los despojos de un pueblo esquilmado. El resultado son cientos de miles de familias desahuciadas y con deudas de por vida en un país con un gravísimo problema de vivienda irresuelto; unos productos agroalimentarios menos saludables y más caros producidos por empresas que han adelgazado sus plantillas y precarizado a sus trabajadoras; y una cadena de demandas por una gestión energética que ha pasado de las primas envenenadas a las renovables de Zapatero a la imposición del impuesto al sol de Rajoy. En esta fase del saqueo, tras la socialización de las pérdidas, buitres privados engordan a costa de lo público, sacando tajada de una deuda pública estratosférica ilegítima que pagaremos con sangre, sudor y lágrimas durante generaciones si no logramos impedirlo.

El sector inmobiliario es, sin duda, uno de los preferidos por los buitres en un país donde entre 1997 y 2007 se permitió construir al año, “más viviendas que Alemania, Francia, Italia y Reino Unido juntos” |1|  Las consecuencias de aquella exuberancia irracional las seguimos pagando las mismas personas.

Entre los objetivos de los buitres hay hoteles, oficinas, activos logísticos, hipotecas y viviendas, muchas viviendas. Las de protección oficial protagonizan algunos de los casos más sangrantes. Como las 1.860 viviendas de alquiler social que Blackstone compró a la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid (EMVS) siendo alcaldesa Ana Botella, la mujer de José María Aznar, por 127,5 millones de euros, a una media de 69.000 euros por vivienda. Las consecuencias de la gestión buitre para los inquilinos no se hizo esperar: Subidas de las rentas, condiciones abusivas, arbitrariedades y desahucios indiscriminados. Hasta que en mayo de 2017, el Tribunal Supremo cortaba las alas al buitre Blackstone (a través de su filial Fidere) protegiendo los derechos de las inquilinas de esas viviendas sociales |2|. En junio, la EMVS, dependiente del Ayuntamiento de Madrid de Manuela Carmena, ha propuesto declarar nula la venta. |3|

En una operación similar, en junio de 2017, el Tribunal Supremo ha admitido a trámite un recurso presentado por los afectados por la venta de 2.935 viviendas públicas del IVIMA, dependiente de la Comunidad de Madrid, a los buitres Azora-Goldman Sachs por 201 millones de euros. Afectados y la Asociación Corruptil han pedido a los tribunales que investiguen posibles “acuerdos entre tres fondos de inversión (Goldman, Blackstone y Cerberus) para adjudicarse cada uno las operaciones inmobiliarias de envergadura realizadas en Madrid por administraciones del PP”. Otra de esas operaciones fue la concesión de la SAREB (banco malo) de 52.000 préstamos de Bankia a Cerberus. Casualmente, el hijo del expresidente del Gobierno, José María Aznar, y la exalcaldesa de Madrid, Ana Botella, José María Aznar Botella, es consejero de Cerberus a través del córvido local Poniente Capital. |4|

El top ten de inversores en deuda ‘distressed’ (en dificultades) inmobiliaria en Europa en el segundo trimestre de 2015, según el informe ‘From Puerto Rico to the Dublin Docklands; vulture funds and debt in Ireland and the global south’ ha sido, por este orden: Cerberus, Deutsche Bank / Apollo, Lone Star, JP Morgan, Oaktree Capital, Fortress / Eurocastle, Sankaty, Blackstone, Goldman Sachs y Otto Group. La gran mayoría de ellos se ha puesto las botas en la hiperendeudada España tras el descalabro del ladrillo.

El buitre que acorraló a Argentina, Paul Singer, huele la sangre de los despojos del Popular

El especulador buitre por antonomasia, Paul Singer, que acorraló a Argentina |5|, también quiso pillar cacho en España. Uno de sus fondos buitre, Elliott, se hizo en 2015 con pisos de Bankinter por 60 millones de euros. Previamente, adquirió 1.354 millones de euros en créditos fallidos de Bankia (junto con Cerberus y la empresa noruega de recobros Lindorff) y 300 millones del Santander, con unos descuentos del 95%. A partir de ese momento, Lindorff acosa a sus clientes vía telefónica, presencial y judicial y los maltrata con frases como ésta: “Estás hablando por teléfono, alguien te lo pagará. Quien te paga el teléfono, que te pague la deuda. En algún sitio vivirás. Quien te acoge, que te pague la deuda”. |6|

Elliott también compró la firma de recuperación de deudas doméstica Gesif para convertirla en su base de operaciones en el mercado español. Su directora general era Melania Sebas­tián, ex responsable de Ges­tión de Información de Banca Co­mercial de Caja Madrid, quien seguiría en la usurera Gesif. Nótese cómo una ex directiva de Caja Ma­drid hace de intermediaria entre la ya nacionalizada Bankia y el fondo buitre Elliott.
Paul Singer no ha sido el único en ponerse las botas en el muladar ibérico. Ni mucho menos. A finales de 2014, 41.200 millones de euros de los 50.000 del banco malo o SAREB pasaron a ser gestionados por tres fondos oportunistas estadounidenses: Cerberus (Haya Real Estate),TPG y Apollo, que se hicieron con las plataformas inmobiliarias de algunos de los principales bancos españoles: Bankia, CaixaBank y Santander, respectivamente |7|. Los tres fondos más Solvia, del Sabadell, desembolsaron inicialmente 600 millones de euros por 126.000 activos, entre préstamos e inmuebles. Fuera del banco malo, Blackstone se adjudicó la plataforma inmobiliaria de Catalunya Caixa, Cerberus la de Cajamar, Centerbridge la de BMN, Lone Star la de Kutxabank y Värde-Kennedy la del Popular.

La tendencia sigue a día de hoy. Unos meses antes de que el Santander comprara el Popular por un euro en junio de 2017, éste vendió una cartera de deuda de 220 millones de euros de principal aportando como colateral activos hoteleros. También colocó 400 millones de euros con activos colaterales de viviendas, plazas de garaje y trasteros. Los compradores fueron Apollo y Blackstone, respectivamente.

Las pérdidas ocasionadas por el colapso del Banco Popular han provocado decenas de demandas, entre ellas, por parte de la estadounidense Pimco, una de las mayores gestoras de fondos del mundo, que baraja demandar desde al Santander hasta al Banco Central Europeo (BCE), o al fondo de rescate europeo |8|. El propio Paul Singer, a través de Elliott Management está sondeando el mercado para comprar antiguos bonos del Popular a precio de saldo (valorados en menos del 5% sobre su valor nominal) y negociando con otros fondos un frente común para pleitear contra el proceso de resolución del banco. También a través de su filial Bentham Ventures, «explora oportunidades en relación a Popular con vistas a una actuación coordinada», según fuentes cercanas a la entidad citadas por ‘Expansión’. El fondo pagaría los gastos legales de los fondos en el proceso, y en caso de éxito se llevaría una parte de la potencial compensación. |9|
Hasta marzo de 2017, la inversión inmobiliaria en España superaba los 3.400 millones de euros. Sus protagonistas, conocidos fondos que operan como buitres: GreenOak, Värde, Blackstone… A la altura de abril de 2017, sólo Bankia, Sabadell, Deutsche Bank y BBVA habían colocado 1.600 millones de euros a Blackstone, Grove u Oaktree.

Buitres a la espera del rescate de autopistas de peaje en quiebra

Los buitres no le hacen ascos a nada. Por ejemplo, a las autopistas de peaje que se construyeron también en la era Aznar, hoy en quiebra. En total, nueve. Cuatro buitres (Taconic, Kingstreet, Strategic Value y Atlestor) se han quedado con la mayor parte de su deuda financiera, que asciende, junto con la que está en manos de bancos como Deutsche Bank, JP Morgan, Goldman Sachs o Bankia y concesionarias, a cerca de 6.000 millones de euros, que pretenden que asuma el Gobierno. Los fondos han contratado a la firma especializada Houlihan Lokey, conocida por su intervención en Lehman Brothers o Abengoa.
Los citados fondos compraron la deuda a bancos españoles y extranjeros que habían participado en la financiación de las obras y que decidieron irse ante la dificultad de llegar a un acuerdo. Lo hicieron con pérdidas, ya que en algunos casos los cobros se aproximaron al 10% del valor nominal. Entre los bancos que vendieron están Santander, BBVA, Popular, ING, Natixis, Société Générale, ING y Bank of Tokyo-Mitsubishi…, informa ‘El País’. La cifra, cualquiera que sea, iría contra el déficit del Estado, lo cual compromete el cumplimiento de los objetivos impuestos por Bruselas. |10|

Los buitres tampoco le hacen ascos a otros activos inmobiliarios llamados “alternativos”, como los sanitarios, residencias de ancianos o de estudiantes. En estas últimas hozó Oaktree, con residencias en Madrid y Barcelona cuya venta ha complicado la llegada a las alcaldías de Madrid y Barcelona de Manuela Carmena y Ada Colau. |11|
Oaktree, que lo mismo se da un atracón de ladrillo merendándose el banco malo del Deutsche Bank en España o zampándose las promociones fallidas en la costa que heredó el Sabadell con la compra de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), también es capaz de hincar el diente a Panrico, empresa de pan de molde y bollería, cuyos trabajadores no han parado de sufrir, incluso un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), desde que el buitre puso en ella sus garras. Finalmente, se la vendió al grupo mexicano Bimbo por 190 millones de euros, 89 millones más de lo que aportó. |12| Oaktree también ha querido sacar tajada de la fábrica de productos cárnicos Campofrío.
Con las cosas de comer no se juega, dice el refrán. A los buitres eso les da igual. PJT Partners, una escisión de Blackstone, es una firma especializada en servicios de asesoramiento a la banca de inversión. Entre sus consejeros cuenta con James Costos, exembajador de EEUU en España bajo la administración Obama. Y entre sus operaciones en España, buitreras como la reestructuración de Isolux o la citada venta de Panrico a Bimbo.
PJT Partners también han participado en la venta de la mayor panadería de España, Berlys Corporación Alimentaria, anteriormente conocida como Panaderías Navarras (Panasa). Artá Capital, la firma de capital riesgo participada por Corporación Financiera Alba, y N+1, ahora rebautizada como Alantra, decidieron poner a la venta Panasa, la empresa líder en fabricación, distribución y comercialización de pan, bollería y pastelería fresca y congelada de España. |13|

Del pan, al aceite

Y del pan, al aceite. Resulta que la mayor productora mundial de aceite de oliva español está en manos de un fondo de capital riesgo británico, CVC Capital Partners, que opera con la lógica buitre: se hizo con la aceitera tras el fortísimo endeudamiento, que llegó a los 1.500 millones de euros, al que llevó a la compañía la irregular gestión de SOS Cuétara (germen de Deóleo), por parte de los hermanos Salazar, hoy en el banquillo por múltiples delitos societarios. Desde que el fondo de capital riesgo manipula Deóleo, que cotiza en bolsa, ha italianizado la cúpula de la compañía, los precios del oro líquido no paran de subir, alcanzando precios máximos en una década, y las condiciones tanto de la empresa como de los trabajadores no paran de empeorar. A principios de 2017, aprobó un ERE que afectó a un centenar de trabajadores, después de ir vendiendo las plantas a trozos. “El objetivo del fondo CVC es desguazar la empresa”, se temen los minoritarios, que sospechan que su objetivo es no poder pagar la hipoteca para ejecutar la deuda y quedarse con los activos a precio de saldo. CVC está presente actualmente en España en otros sectores como el textil (Cortefiel), el geriátrico (Vitalia Home), o el energético (CLH).
Precisamente, los mismos fondos buitre que encarecen el aceite de oliva español o echan de sus casas a familias enteras no tienen empacho en chupar la sangre también al sector energético. Los fondos CVC, KKR y Blackstone sobrevuelan la eléctrica que fuera española y pública Endesa para hacerse con su control, actualmente en manos del Estado italiano a través de Enel. Troceada y amputada su pata latinoamericana, los italianos destinan el 100% de los beneficios de la segunda eléctrica española a dividendos. |14|

La propia Endesa negocia la compra de Renovalia Energy a Cerberus, que compró la renovable en 2015 a los ex dueños de los quesos Forlasa. Algo debió de ver Cerberus en las renovables españolas pese al impuesto al sol del Gobierno Rajoy, porque en 2015 adquirió cuatro parques eólicos y varios fotovoltaicos. Por su parte, también en 2015, Oaktree compró la empresa de renovables Eolia. Son sólo dos ejemplos. Hay muchos más. |15|

Recientemente, a primeros de mayo de 2017, España perdió su primer arbitraje ante la Corte Internacional de Arreglo de Diferencias del Banco Mundial, el Ciadi, por los recortes aplicados desde 2010 a las ayudas a las renovables. El laudo dio la razón a la británica Eiser Infrastructure Limited, fondo ligado a ABN Amro, y su filial luxemburguesa Energia Solar Luxembourg y condenó a España a pagar 128 millones de euros más intereses. Esta Corte del Banco Mundial considera ilegal la transformación radical del marco regulatorio renovable español, con Zapatero primero, a finales de 2010, con Rajoy después, en 2013 y 2014.

Sobrevolando las renovables

Detrás de ésta, hay esperando otras 27 denuncias pendientes de empresas que invirtieron en renovables. “Se trata principalmente de fondos de renta variable privados que entraron en el mercado después de que la crisis hubiera comenzado, según el informe publicado por las ONG Transnational Institute y Corporate Europe Observatory”, cita Juan Hdez Vigueras, miembro del Consejo Científico de ATTAC España, que ha escrito el libro ‘Los fondos buitre. Capitalismo depredador’.
En un artículo titulado ‘Fondos buitre en España: De la especulación a los pleitos’, Hernández Vigueras explica que estas demandas se basan en el Tratado de la Carta de la Energía, un convenio multilateral que proporciona protección a los inversores en el sector energético, reconociéndoles derechos similares a los de los tratados bilaterales de inversión (TBI) y que también permiten a las empresas demandar a los gobiernos ante los tribunales internacionales de arbitraje.

Llama la atención que muchos de estos demandantes están asesorados por la firma de abogados Allen & Overy, que casualmente ha asesorado a Eiser, la que ha ganado el primer arbitraje ante el Banco Mundial. Otro aspecto que destaca el informe citado por Hernández Vigueras en su artículo es cuándo invirtieron estos fondos: “Cuando llegó la mayoría de estos inversores extranjeros, España estaba en plena crisis económica y ya habían comenzado las restricciones a las subvenciones a la energía solar. Lo que permite pensar que estas firmas practicaban estrategias especulativas similares a los fondos buitre, buscando la rentabilidad en la garantía del Estado que lograrían vía pleitos”. |16|
De este modo, vemos cómo los mismos buitres son capaces de especular con la vivienda, con la alimentación y con la energía. Han picoteado en muchos otros sectores, como el de las apuestas deportivas (Blackstone jugó en Codere) o las clínicas dentales, como la polémica Vitaldent, donde opera Javier Botín, de la familia que preside el Santander. En muchas ocasiones, los buitres vienen de la mano de presuntamente prestigiosos bancos nacionales e internacionales, que aunque se escondan tras cambios de nombre y se protejan en paraísos fiscales, tienen igualmente las garras manchadas de sangre.-

* Fátima Martín es periodista, miembro del CADTM y de la PACD del Estado español. Es coautora, junto con Jérôme Duval, del libro Construcción europea al servicio de los mercados financieros, Icaria editorial 2016. Actualmente está desarrollando el periódico ’online’ FemeninoRural.com.


Notas
|1| En España se construyen más viviendas que en cuatro países europeos juntos. Idealista.com (30/04/2004). Ver online: https://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2004/04/30/3233-en-espana-se-construyen-mas-viviendas-que-en-cuatro-paises-europeos-juntos
|2| El Supremo corta las alas al negocio del fondo buitre que compró viviendas sociales en Madrid. eldiario.es. (24/05/2017) Ver online: http://www.eldiario.es/sociedad/Supremo-quieren-negocio-viviendas-sociales_0_647085712.html
|3| Carmena buscará la anulación de la venta de vivienda protegida al fondo Blackstone. CincoDias.com. (16/06/2017) Ver online: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/06/16/companias/1497634918_077435.html
|4| Amplían el cerco judicial a las operaciones de los fondos buitre con viviendas sociales. ElConfidencial.com. (12/02/2016). Ver online: http://www.elconfidencial.com/espana/2016-02-12/amplian-el-cerco-judicial-a-las-operaciones-de-los-fondos-buitre-con-viviendas-sociales_1147271/
|5| Los fondos buitre que acorralan Argentina también van a por ti. Diagonalperiodico.net. (05/07/2014). Ver online: https://www.diagonalperiodico.net/global/23371-fondos-buitre-acorralan-argentina-tambien-van-por-ti.html
|6| “Quien te paga el teléfono, que te pague la deuda”, al habla los fondos buitre. Diagonalperiodico.net (14/10/2013).
|7| Sabadell, Haya, TPG y Apollo gestionarán la cartera de Sareb. Cinco Días. (4/12/2014). Ver online: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2014/12/04/mercados/1417704038_416470.html
|8| El gigante de los fondos Pimco estudia demandas tras perder 280 millones en Popular. Vozpópuli.com. (12/06/2017). Ver online: http://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/empresas/Pimco-estudia-demandas-Banco-Popular-perdidas-280-millones-rescate-Santander_0_1033998128.html
|9| El gigante de la inversión Elliott se ofrece a financiar pleitos por Popular. Expansion.com. (27/06/2017). Ver online: http://www.expansion.com/empresas/banca/2017/06/27/59516ff0e2704e9a7c8b4617.html
|10| El delirio de las autopistas de peaje en quiebra. ElPais.com. (02/03/2017). Ver online: https://economia.elpais.com/economia/2017/03/02/actualidad/1488480732_950079.html
|11| Colau y Carmena retrasan a Oaktree la venta de residencias de estudiantes. ElEconomista.es (20/10/2016). Ver online: http://www.eleconomista.es/construccion-inmobiliario/noticias/7903127/10/16/Colau-frena-a-Oaktree-la-venta-de-residencias-de-estudiantes.html
|12| Bimbo. El fondo Oaktree gana 190 millones con la venta de Panrico, 89 más de los que aportó. Hispanidad.com. (10/07/2015). ver online: http://www.hispanidad.com/el-cierre-de-la-venta-de-panrico-otorga-al-fondo-oaktree-190-millones-89-millones-mas-de-los-que-aporto-a-la-compania.html
|13| Los March y Alantra venden la mayor panadería de España por 400 millones. ElConfidencial.com (20/01/2017). Ver online: http://www.elconfidencial.com/empresas/2017-01-20/march-alantra-venta-panaderia-panasa_1317923/
|14| CVC, KKR y Blackstone reactivan la compra de Endesa con el apoyo de Madrid y Roma. ElConfidencial.com (08/03/2017). Ver online: http://www.elconfidencial.com/empresas/2017-03-08/cvc-blackstone-reactivan-compra-endesa_1344129/
|15| Endesa negocia la compra de Renovalia al fondo de Aznar Jr. por 1.700 millones. ElConfidencial.com (10/02/2017). Ver online: http://www.elconfidencial.com/empresas/2017-02-10/endesa-negocia-compra-renovalia-fondo-cerberus-aznar-junior_1328210/

|16| Fondos buitre en España: de la especulación a los pleitos. Attac.es (03/09/2015). Ver online: http://www.attac.es/2015/09/03/fondos-buitre-en-espana-de-la-especulacion-a-los-pleitos/

lunes, 10 de julio de 2017

EL G-20 INTENTA DESESPERADAMENTE SALVAR UN ORDEN MUNDIAL FRACASADO

                      Análisis de Nick Dearden, director de la ONG Global Justice Now (Justicia Global Ya) publicado en el sitio web del canal de TV Aljazeera.
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El G20 de Hamburgo quedar en la historia como el momento en que la élite internacional ya no pudo mantenerse unida. Durante años, los líderes de los países más poderosos se han unido para cooperar en la forma de dirigir el mundo: el G-6, G-7, G-8, G-20. Su consigna era la estabilidad.

Mantenerse juntos era preferible a quedarse todos libres internacionalmente. Es preferible el acuerdo entre ellos que cooperar con las naciones pequeñas, pobres y problemáticas en el seno de las Naciones Unidas. Por eso inventaron este sistema de formulación de políticas a nivel mundial.

Pero la élite mundial se ha fracturado. En el período previo al G-20 de Hamburgo, se habló de los hombres fuertes globales que habían ocupado el centro del escenario, para quienes la diplomacia era simplemente la guerra por otros medios. El poder de Trump, Putin, Erdogan y de otros deriva de una forma de nacionalismo que cree que las reglas globales son para los débiles. 


La batalla por el liderazgo mundial

En 2008 el G20 ganó prominencia después de que la crisis financiera significara que los países más ricos del G8 necesitaban la riqueza de las naciones emergentes para estabilizar la economía mundial. Al igual que a Arabia Saudí y Turquía se les concedió un asiento en la mesa. En Londres en 2009, se dieron palmadas en la espalda por un trabajo bien hecho.

Pero sus reformas eran demasiado tímidas, demasiado comprometidas con la ideología del libre mercado que causó el accidente en primer lugar. Hoy ese accidente persigue a este G-20 como un fantasma que no será exorcizado. Las placas tectónicas del poder global se están moviendo, y sólo una nueva política puede sacarnos de este lío.

La élite internacional está dividida. Esto debe asustarnos, pues tales divisiones pueden hundir el mundo en la violencia y el desorden. Pero la situación no es desesperada ...
Este G20 lanzará a los "hombres fuertes" contra los "moderados" - Merkel, Macron, Trudeau. Este último podría verse mejor, hablar mejor y actuar mejor. Merkel ha colocado el cambio climático, la migración y el libre comercio en la agenda, para disgusto de Trump.

No debemos engañarnos. La agenda del G-20 falló por completo en alejarse de las pesadas y fracasadas políticas del libre mercado. En otras palabras, esas mismas políticas que, al aumentar la desigualdad y las comunidades devastadoras, convirtiendo a todo el mundo en un individuo interesado individualmente, han dado lugar involuntariamente a los gustos de Trump. Y eso es ignorar el "Trumpism" en la política europea, como revela la bárbara política de inmigración en las fronteras de Europa por la cual cada año mueren miles de inmigrantes desesperados en el Mediterráneo.

Está claro que Merkel quiere cooperación sobre el cambio climático y piensa que la globalización debe funcionar para muchos, no para los pocos. ¿Alguien puede estar en desacuerdo? Pero, ¿qué significa esto realmente? Pues, un intento desesperado por restaurar el sistema que fue destruido en el día en que se derrumbó Lehman Brothers.

La agenda del G-20 habla de la necesidad de reformas estructurales para reducir la deuda. ¿Igual que las políticas profundamente antisociales que la Unión Europea ha impuesto a Grecia durante los últimos ocho años, que han devastado a ese país y a su pueblo?

¿Son suficientes las protestas para derribar al G-20?

Los flujos internacionales de capital son buenos, nos dice la agenda del G-20. Pero ¿para quién? Los flujos no regulados de capital han hundido las economías de Yakarta a Estambul, con  pérdida de millones de empleos y de medios de subsistencia como resultado. Se nos dice que la agroindustria puede alimentar al mundo. Sin embargo, ya hay más que suficiente comida en el mundo para alimentar a 10.000 millones de personas. Entonces ¿por qué 800 millones se van a la cama con hambre cada noche? ¿Cómo van a seguir siendo los desplazamientos de los pequeños agricultores para dar paso a la ayuda de los monocultivos?

Merkel corona su benévola agenda como "Asociación para África". Pero como dijo el activista de Zimbabwe, Fanwell Bokosi, con motivo de la cumbre del G-20 de esta semana, "una asociación normalmente significa que ambas partes están en la mesa y están de acuerdo". De hecho, esta asociación trata de usar la ayuda y el poder occidentales para sugerir educadamente que los países africanos acepten cambiar sus políticas para facilitar la vida de las multinacionales occidentales a "invertir" en sus países. También significa que estas podrán evitar sus impuestos, y repatriar sus ganancias de nuevo al oeste cuando hayan esquilmado el continente.

Ni siquiera los principales economistas y periódicos están impresionados. Jeffrey Sachs pronunció un discurso desesperado antes de que comenzara la cumbre, diciendo esencialmente que 20 personas no pueden resolver estos problemas, y mucho menos estas 20 personas. El diario alemán liberal Der Spiegel decia bajo el destacado titular; "la farsa del G20", "la reunión del grupo aquí es un club exclusivo que está principalmente interesado en preservar un sistema agrietado de capitalismo impulsado por el mercado financiero".

Es por eso por lo que han tenido apoyo los manifestantes en Alemania en esta semana pasada. Las placas tectónicas del poder global se están moviendo, y sólo una nueva política puede sacarnos de este lío. Si queremos preservar la apertura de la globalización, la única manera de logarlo es mediante la regulación, tanto del capital como de las grandes multinacionales y el comercio. No hay otra manera de que las increíbles riquezas de nuestro mundo puedan ser compartidas por muchos.

África no es pobre sino que estamos robando su riqueza

¿A qué se parece esto? El G-20 teme una crisis sanitaria mientras los antibióticos dejan de funcionar. Así que desechemos los derechos de propiedad intelectual de las grandes compañías farmacéuticas; y el uso de fondos públicos para insistir en las prioridades públicas en la investigación médica, y el acceso para todos. ¿Cambio climático? Reducir con urgencia las emisiones de carbono y asignar fondos masivos para ayudar a los países en desarrollo a desarrollarse liberándose de los combustibles fósiles. ¿Terrorismo? El más simple de todos. Los G-20 son los mayores patrocinadores del terrorismo en el mundo. Detenerlo y poner un esfuerzo real en la creación de un orden mundial basado en la paz y la cooperación en una ONU apropiadamente financiada y funcional.

El G-20 no puede o no ha adoptado tal agenda. Sólo la acción popular masiva puede lograrlo. El resultado de la cumbre de Hamburgo ha sido el más vago de los comunicados del G-20. Que no representa más que un intento de mantener un edificio ruinoso, que se va derrumbando lentamente sobre sí mismo, con un trozo de cinta pegada. Este es el final de algo. ¿Qué vendrá después? Eso todavía está por decidirse, y depende de todos nosotros.- 

                                                           Traducción: Juan Hdez. Vigueras

lunes, 26 de junio de 2017

Los riesgos sistémicos de la banca en la sombra

¿Cuándo y cómo será la próxima crisis financiera?  Es el sugestivo título de un evento organizado este mes de junio por Ecologistas en Acción, al que por estar fuera de Madrid no pude asistir y del cual, por tanto, ignoro las respuestas que se hayan apuntado. Pero ciertamente abundan los datos de la realidad actual que avalan aquella pregunta, porque las modificaciones funcionales introducidas en el sistema han mantenido el riesgo inherente a un sistema financiero globalizado  fundamentado en la libertad de acción de los agentes.

Esa libertad de acción permite, entre otras cosas, el funcionamiento de la llamada banca en la sombra (shadow banking); es decir, las actividades financieras fuera del sistema bancario ordinario que supervisan los bancos centrales y fuente de riesgos opacos, incontrolados e imprevisibles. A pesar de los avances en la regulación financiera de la ley Dodd-Frank en los EEUU y en las regulaciones introducidas en la UE, los modelos y prácticas de los bancos más grandes no se han visto alteradas sustancialmente; y existen nuevas y preocupantes tendencias en las prácticas y mercados financieros como es la expansión del shadow banking system, el sistema bancario en la sombra, y su profunda interconexión con la gestión de activos y las continuadas conexiones con los propios bancos que plantean nuevas amenazas para la estabilidad, según apunta un estudio de la Universidad de Massachusetts. ([i])  Algo que supone para la gran banca mantener un nivel alto de riesgos sistémicos en el sistema financiero infraregulado con efectos perversos que no interesa desvelar.

Por la trascendencia y actualidad, el tema fue objeto de debate durante parte de la última campaña para las elecciones primarias entre los dos candidatos demócratas a la Presidencia de los Estados Unidos. En un discurso en Nueva York el 5 de enero de 2016, contra la opinión de la ex Secretaria de Estado Hillary Clinton, el senador demócrata Bernie Sanders sostenía que la ley Glass-Steagall, derogada en los noventa por la Administración Clinton, habría impedido el desarrollo de la banca en la sombra que tanto contribuyó al desarrollo de la crisis financiera; porque aquella ley  tenía como objetivo evitar que los especuladores de Wall Street causaran otra Gran Depresión, al separar obligatoriamente en entidades distintas la banca de depósitos y la banca financiera o de negocios. En ese discurso decía el senador Bernie Sanders:

“Ahora, mi oponente, la Secretaria Clinton dice que la Glass-Steagall no habría evitado la crisis financiera porque los bancos en la sombra como AIG y Lehman Brothers, los bancos comerciales no grandes, fueron los verdaderos culpables. La secretaria Clinton está equivocada. Los bancos en la sombra jugaron en realidad imprudentemente, pero ¿de dónde salió ese dinero? Salía de los depósitos bancarios con garantía federal de los grandes bancos comerciales, algo que habría estado prohibido en virtud de la Ley Glass-Steagall. No olvidemos que el presidente Franklin Roosevelt proyectó y firmó esta ley, precisamente para evitar que los especuladores de Wall Street causaran otra Gran Depresión. Y, funcionó durante más de cinco décadas hasta que Wall Street la fue aguando durante la presidencia de Reagan y fue rematada durante la presidencia de Clinton“

Porque, actualmente, en los EE.UU  las actividades bancarias en la sombra son citadas como la mayor amenaza potencial para el sistema financiero, según advertía en el Foro Económico de Davos de enero 2015, Zhu Min, subdirector del FMI. Los reguladores han limpiado con éxito gran parte del sistema bancario mundial desde la crisis de Lehman Brothers, - decía - pero los excesos se han trasladado fuera de la contabilidad y una vez más están creciendo en proporciones inquietantes. “El riesgo clave se ha desplazado a la sombra de la banca”. Si bien es conocida la explosión de banca en la sombra en China, Zhu Min confirmaba que, por ejemplo, ha habido un aumento de los préstamos a empresas estadounidenses a cargo de los fondos de gestión de activos y otros actores no bancarios. Y esto queda fuera del control normal de la banca y es difícil de rastrear. “Las sociedades no financieras han aumentado 1,3 billones (trillion) de dólares a través de la banca en la sombra en los EEUU”. El FMI estima que los pasivos contingentes de estas formas de préstamos en la sombra han llegado a los 15 billones (trillion) de dólares en los EEUU, utilizando una “amplia” gama de actividades que captan nuevas formas de riesgo. Esto es un nivel más alto que en China. Es más o menos el 180 por cien de los activos bancarios y está aumentando rápidamente hacia su pico pre-Lehman. Lo que resulta particularmente preocupante ya que generó una diseminación de los riesgos en el mundo interconectado de las finanzas estructuradas, que causó la crisis mundial luego convertida en “metástasis” en 2008. ([ii]) Esta tendencia continuada al alza de las actividades de banca en la sombra queda corroborada por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB en siglas en inglés) que en un estudio sobre 26 jurisdicciones únicamente concluye que los activos globales de este sector han alcanzado los 36 billones (trillion) de dólares ([iii]); una cifra muy superior a la citada por el FMI que podría explicarse por posibles diferencias en el concepto aplicado. Lo que evidencia la gravedad y opacidad de la banca en la sombra.

En años recientes, la prensa especializada anglosajona señalaba la existencia de una extensa banca en la sombra en China generada por las entidades que conceden créditos sin ser bancos autorizados; construcción de grandes astilleros que obtienen préstamos cuantiosos de grandes fondos de inversiones anglosajones como BlackRock e incluso de algunos grandes fondos de pensiones, etc. En junio de 2016, el Gobernador del Banco central de China anunciaba que iban a estudiar las actividades de banca en la sombra del Grupo Alibaba, que, entre otras actividades, gestiona el mayor servicio de pago por internet, Alipay, con 450 millones de usuarios. ([iv]) Asimismo, en la Unión Europea el crecimiento de la banca en la sombra se perfila como una peligrosa laguna en el marco regulador del sistema bancario europeo. Hace unos años la Comisión europea cifraba la banca en la sombra en más de 16 billones de euros en la UE, incluyendo operaciones extracontables y entidades fuera de la regulación bancaria y, por tanto, sin la supervisión de los Bancos centrales, como sucede con las filiales bancarias en paraísos fiscales. Pero ha habido un significativo crecimiento en las cifras aportadas por el Consejo de Riesgo Sistémico Europeo, ligado al BCE y presidido por Mario Draghi, que cuantificaba la dimensión de la banca en la sombra en 37 billones de euros para el cuarto trimestre de 2015 en el conjunto de la Unión Europea; y en 28 billones para la Eurozona en ese mismo período. ([v]). Lo que se traduce en una elevación del riesgo sistémico para la estabilidad financiera tanto en la UE como en la Eurozona.

Una dimensión bancaria revelada por la crisis financiera   

Al doble riesgo de insuficiencia de liquidez e interconexión global que presenta la banca financiera actual, hay que sumar los riesgos que implican los negocios bancarios en la sombra sin transparencia ni supervisión pública. Son unos riesgos incontrolados que se esconden en el funcionamiento opaco, nada transparente de la gran banca,  que fueron una de las causas de la crisis financiera que arrancó en el verano de 2007 en Wall Street. Por entonces, a raíz de la crisis financiera inesperada, surgió esa expresión para designar principalmente las actividades y operaciones semiocultas por las que los bancos generaron un endeudamiento desmesurado e incontrolado por las autoridades reguladoras. Cuando aún no había llegado lo peor de la crisis, durante la XLV  reunión de gobernadores de bancos centrales de Mayo 2008 en Otawa, Hervé Hannoun, subdirector del Banco de Pagos Internacionales de Basilea (BIS), presentaba un informe denunciando la existencia de una “banca en la sombra“, fuera del alcance de los bancos centrales, que les habría impedido controlar la solvencia de los bancos y, por tanto, prevenir la crisis. Con esta denominación comprendía las actividades de las filiales o entidades instrumentales y fondos de alto riesgo (generalmente domiciliados en paraísos fiscales) creados por grandes grupos bancarios como matriz, para recaudar dinero emitiendo productos complejos novedosos e incentivando vías para la evasión de impuestos en el país de origen o para el lavado de dinero procedente de negocios ilegales o de la corrupción ([vi]). La existencia de una banca en la sombra ha quedado oficialmente reconocida por documentos internacionales. En 2011, la declaración final del G-20 en Cannes asumió esta realidad bancaria y reconoció el riesgo sistémico inherente a estas prácticas bancarias ocultas al quedar fuera del alcance de la regulación establecida para el sistema bancario; y con su retórica ya tradicional acordaba reforzar su regulación y supervisión, suscribiendo las recomendaciones producidas al respecto por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) con un plan a desarrollar a partir de 2012 ([vii]). 

Actualmente el concepto de banca en la sombra tiene interpretaciones diversas. En los últimos años se ha ampliado para incluir actividades de intermediación del crédito por entidades no bancarias, como hemos mencionado. La expresión ya generalizada de “shadow banking system” abarca las actividades bancarias opacas de los derivados, los mercados de repo, la titulización mediante valores respaldados por activos, que crecieron mucho en vísperas de la crisis en gran parte registrados en cuentas extracontables; y que en los EEUU alcanzaron un pasivo de 20 billones (trillion) de dólares según la Reserva Federal de Nueva York. Aunque este sector se ha reducido con la disminución del apalancamiento, aún sigue siendo mayor que la actividad bancaria sobre la que se centran los reguladores; y su opacidad impedía estimar los efectos prácticos que tendría la pérdida de la triple A en la calificación crediticia de los bonos del Tesoro estadounidense sobre los activos en que se basan los activos en que se apoyan esas actividades, según el análisis del Financial Times ([viii])

Actividades bancarias excluidas de supervisión pública

Con frecuencia la prensa económica restringe el concepto de banca en la sombra a las entidades no bancarias, sea un fondo de alto riesgo o hedge fund, un fondo de pensiones, una aseguradora, etc., que, con capital suficiente ofrecen financiación a empresas, es decir, realizan actividades bancarias sin tener licencia de banco, gracias al marco regulador liberal predominante. En ocasiones esconden la vinculación de la gran banca con esta actividad en la sombra ([ix]) Shadow banking es una expresión que incomoda al sector bancario por su connotación peyorativa ([x]);  pero abarca desde los fondos de mercado monetario y acuerdos de recompra o repos hasta los vehículos especiales de inversión, hedge funds y los préstamos de valores bursátiles y gran parte de los derivados. Arrojar luz sobre unos tenebrosos 70 billones (trillion) de dólares en el mundo está resultando problemático para los reguladores por el obstáculo de la escasez de datos y la presión que incentiva el crecimiento económico; y esto significa que los riesgos se escapan al escrutinio de las autoridades. Según la definición del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el sistema de banca en la sombra es el sistema de intermediación del crédito que implica a actividades y entidades fuera del sistema bancario ordinario y de su regulación. En realidad, hay tres tipos de actividades bancarias en la sombra (las entidades offshore; los derivados y los repos o préstamos en la sombra), que son todas ellas obvias porque operan a plena luz, y que podrían ser controladas de una manera sencilla y responsable, como apunta el profesor del MIT, Simon Johnson. ([xi])   La cuestión está la inexistencia de la voluntad política de aplicar controles efectivos porque los grandes bancos son muy poderosos y se inclinan siempre por ocultar algunas de sus actividades en las sombras, como sucede ahora.
                                                                                   



[i] Gerald Epstein & Juan Antonio Montecino, Banking From Financial Crisis to Dodd-Frank: Five Years On, How Much Has Changed? Political Economy Research Institute. University of Massachusets, 21/7/2015 en http://www.peri.umass.edu/236/hash/608e6779c02cd89ea77f68dda3d7f33d/publication/661
[ii] Shadow banking now poses top risk to US stability, warns IMF. The Telegraph, 21/1/2015 en http://www.telegraph.co.uk/finance/economics/11360353/Shadow-banking-now-poses-top-risk-to-US-stability-warns-IMF.html
[iii] FSB, Global Shadow Banking Monitoring Report 2015
[v] EU Shadow Banking .Monitor. No 1 / July 2016, ESRB/European Systemic Risk Board
[vi] Hervé Hannoun, Policy Lessons from the Recent Financial Market Turmoil. XLV Meeting of Central banks Governors of the American Continent, Ottawa 8-9 May. A BIS document
[vii] Cannes Summit Final Declarations 4 November 201, ítem  30, en http://www.g20.utoronto.ca/ http://www.g20.utoronto.ca/
[viii] Effect on “shadow banking nuclear en Financial Times 7/8/2011
[ix] Véase este enfoque en el editorial  Regulación y mercado. El País, 17/1/2016
[x] Huw Jones, Regulators lack data to probe shadow banking sector.  Reuters. London, 2/5/2014 en http://www.reuters.com/article/us-regulations-shadowbanks-idUSBREA410EM20140502