jueves, 26 de febrero de 2015

Por qué el Registro de lobbies en la UE no sirve a la ciudadanía

              
El carácter voluntario de la regulación de la transparencia del lobismo en la Unión Europea, priva a los ciudadanos de una imagen precisa de la decisiva actividad de los lobbies en Bruselas, como revela una  nueva investigación publicada por  ALTER-EU, la Alianza por la Transparencia del Lobismo y la Regulación Ética.* 

 
En 2011, la Comisión Europea y el Parlamento pusieron en marcha el Registro conjunto para la transparencia del lobismo, que sustituyó al anterior Registro de la Comisión que había estado teóricamente en vigor desde 2008 hasta 2011. Hoy en día, el Registro abarca una lista de casi 7.500 personas y organizaciones. Y el anterior Comisario responsable del mismo afirmaba que este Registro está en la avanzadilla de la mayoría de los organismos públicos en el mundo. Declaración que contradice la prosaica realidad registrada u omitida, y es que va a la zaga de otros sistemas de información del lobismo que operan en todo el mundo, sobre todo porque el Registro de la UE se basa en un enfoque voluntario; y no prevé sanciones cuando no se registran los datos o estos son inexactos. En los últimos meses, la Comisión Juncker ha anunciado medidas para incentivar el registro de la actividad de los lobbies pero manteniendo el criterio de la voluntariedad.
  
Los principales grupos empresariales hacen lobby sin registrarse

El lobismo en Bruselas es claramente un escándalo, del que son responsables todos los gobiernos y quienes ejercen alguna función representativa en  Europa. Algunos de los principales grupos empresariales que presionan activamente en las instituciones y sobre la tecnocracia europea, aún no se han inscrito en el Registro de Transparencia de la UE, como son los casos denunciados en el citado informe: 
- Los grupos de presión financiera tales como Standard & Poors, City of London Corporation y Credit Suisse; y consultorías de lobby como EUTOP Bruselas SPRL;
- Los bufetes de abogados como Covington & Burling y Freshfields Bruckhaus Deringer; y
- Las grandes corporaciones como Electrabel, Anglo American y General Motors.

Mientras tanto, muchas de las entradas del Registro no son fiables; porque las firmas de lobby y los bufetes de abogados no dan a conocer sus clientes o sus contactos, lo cual es una clara violación de las normas del Registro; y enmascaran su identidad detrás de siglas sin sentido. Las lagunas en la reglamentación de este Registro oficial son obvias; por ejemplo, a los lobistas aún no se les exige que anoten los expedientes específicos sobre los que aportan trabajos o contactan funcionarios, por ejemplo en el caso de actividades referentes a las negociaciones del Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por el acrónimo en inglés TTIP).

Además, los gastos en lobby y las cifras sobre la actividad de lobismo son a menudo irreales; y hay demasiadas entradas inverosímiles, como demuestran algunos detalles recogidos en el citado informe. Por ejemplo:  
- El número de entradas de Google y Novartis registradas en el Parlamento Europeo sobrepasa el número total de empleados lobistas que dicen que emplean, lo que no puede ser correcto de acuerdo con las normas del Registro. 
- Goldman Sachs y Honeywell declaran unos gastos de lobby que resultan ser inferiores a los importes que han pagado a sus agencias de lobby. Mientras algunas entradas son simplemente absurdas: Bearing Point, una consultora profesional, declara que su volumen de negocios en lobismo alcanza la asombrosa cifra de ¡¡ 552.795.000 euros!! Cuando el citado informe fue publicado, BearingPoint  contactó con ALTER-EU para aclarar que la cifra declarada en el Registro no era, en realidad, el gasto en lobby en la UE sino que era su facturación anual. Si bien esto es un error fácil de cometer, este ejemplo muestra la negligencia inexcusable de la Secretaría del Registro de Transparencia en la comprobación de los datos registrados y en la vigilancia de la exactitud de las anotaciones.
  
Los lobbies financieros prefieren la presión en la sombra

La regulación financiera europea se determina, básicamente, en las instituciones europeas; de ahí que los bancos y las firmas de servicios financieros y sus organizaciones presten una atención intensa en esta materia, como analizo en mi libro sobre Los lobbies financieros. Desde el colapso de los mercados mundiales en 2008, la Comisión Europea, los gobiernos y los eurodiputados de los Estados miembros, se comprometieron a revisar las grandes lagunas normativas de la Unión en cuanto a bancos y transacciones financieras; todas las piezas clave de la legislación de la UE en esta materia iban a ser revisadas y se iban a adoptar nuevas leyes. Y estas ideas y proyectos han mantenido muy atareados a los lobbies financieros en Bruselas. La ONG Corporate Europe Observatory publicó una investigación en abril 2014, mostrando que, conforme a las cifras del Registro oficial en ese momento, la industria financiera gasta más de 120 millones de euros al año en hacer lobby en Bruselas; y emplea a más de 1.700 lobistas. El informe al que nos referimos en este artículo, revela que algunos actores financieros clave conocidos por hacer lobby a nivel de la UE, siguen ausentes en el Registro de Transparencia europeo (a fecha 14 de enero de 2015). Esto significa que en esta dimensión tan importante de la política pública en Europa, tradicionalmente compleja y difícil de seguir  para los ciudadanos, está bajo intensa presión en favor de los intereses de la gran banca y los poderes financieros. Por ejemplo:

- La Corporación de la City de Londres – un lobby muy relevante de alcance mundial - celebró una reunión con el eurodiputado conservador británico Emma McClarkin en junio de 2014, en relación con la regulación de los servicios financieros; se reunió para cenar  con el eurodiputado conservador Kay Swinburne en un distinguido local en enero de 2014; y tuvo una reunión de lobby con la Dirección de la Comisión para el Mercado Interior y Servicios (DG MARKT) en abril de 2014. A pesar de esto, la City de Londres no figura en el Registro oficial europeo.

- El banco Credit Suisse contrató a la agencia Fleishman-Hillard por una cifra entre 200,000 - 250,000 euros para hacer lobby en materia de regulación financiera en 2013. Asimismo, se dedicó al lobismo, celebrando reuniones con la DG MARKT en febrero, marzo y abril de 2014. Si Credit Suisse está involucrado en actividades de lobby, debería estar registrado.

- La agencia Standard & Poors pagó a la consultora de lobby Fleishman-Hillard entre 250.000 y 300.000 euros en 2013; y en marzo 2014 tuvo una reunión de lobby directo con al menos el eurodiputado conservador británico Kay Swinburne, referente a la estabilidad de la infraestructura del mercado.

Todo esto significa graves deficiencias de este Registro europeo para la transparencia de los lobbies en Bruselas. Y la urgencia de que nuestros eurodiputados se informen e interesen por recortar la intervención de los lobbies financieros en la gobernación de la UE como tema prioritario.
  
Otra nueva regulación tan inútil como la actual

El Parlamento Europeo, junto con organizaciones  de activistas incluyendo ALTER-EU, han exigido durante mucho tiempo un enfoque más duro para la regulación de los lobbies en la UE. Ya es hora que a los gobiernos y a la Comisión Europea se les exija públicamente que ejerzan su responsabilidad. La modificación propuesta del actual Registro no va a mejorar significativamente la exactitud de los datos sobre la actividad de los lobbies (como se destaca en el informe de Alter-EU), porque se seguirá sin permitir que cualquier ciudadano interesada sepa realmente sobre qué se está presionando, quién hace lobby y cuánto se gasta en esa tarea en Bruselas. Pese a los numerosos compromisos expresados para mejorar la mala calidad de la información registrada, la Comisión Juncker propone ahora introducir un Registro obligatorio de lobbies mediante un acuerdo interinstitucional; y el Vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans, también se ha comprometido a presentar un proyecto de acuerdo entre las instituciones europeas para un Registro "obligatorio" de las entradas al Parlamento Europeo, que será llevado al Consejo Europeo. Sin embargo, la propuesta Timmermans sólo crearía reglas obligatorias para las instituciones europeas sin que se vieran afectados los propios grupos de presión.

Obviamente esto resulta muy engañoso, ya que tal acuerdo interinstitucional no sería vinculante para los grupos de presión; y, por lo tanto, no se verán obligados a cumplirlo. De ahí, que sean muchas las organizaciones que, como ALTER-EU y otros ciudadanos interesados por Europa, planteemos la urgencia de una propuesta de legislación de la UE para al menos introducir un serio Registro europeo de lobbies jurídicamente vinculante, con el fin de garantizar que los grupos de presión estén obligados a dar cuenta de verdad acerca de todas sus actividades de lobby. Sería la única manera de  avanzar en el conocimiento y la difusión pública de lo que está influyendo en las decisiones que salen de Bruselas y que afectan a la vida diaria de los ciudadanos de la UE.-

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* The Alliance for Lobbying Transparency and Ethics Regulation (ALTER-EU) es una coalición de unos 200 grupos de la sociedad civil, sindicatos, académicos y ONG que denuncian la creciente influencia que ejercen los grupos de presión empresariales en la agenda política en Europa con el consiguiente perjuicio de la democracia en la toma de decisiones de la UE.  



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