domingo, 6 de septiembre de 2009

El club de las ex esposas de los clientes del USB


El reciente acuerdo entre los EEUU y el banco USB desencadenará la revisión de los acuerdos judiciales de miles de divorciados multimillonarios que habían escondido parte de su fortuna en Suiza, según ha contado The Wall Street Journal y otros periódicos.

Imaginemos a un multimillonario que ocultó parte de su patrimonio en cuentas numeradas en Suiza, cuando firmó los acuerdos de divorcio con su esposa hace diez o más años. Y que durante largos años, mientras su ex esposa ha estado pasando apuros con los 20,000 dólares al mes de pensión alimenticia, él divorciado ha vivido espléndidamente gracias a las rentas que le llegan periódicamente desde Zurich o Zoug. Y ahora imaginemos también sus nervios al enterarse que su banco suizo, unos de los más importantes del mundo en la especialidad de la private banking (gestión de fortunas), ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Justicia de los EEUU obligándose a entregarle los nombres de los ciudadanos estadounidenses dueños de cuentas abiertas para evadir impuestos.

Y se pondría más nervioso al enterarse que dentro de unos meses la Agencia tributaria estadounidense (el IRS) va a comenzar a perseguir penalmente a cientos de ricos, desde anónimos ciudadanos hasta los famosos, por haber utilizado cuentas bancarias offshore para no pagar impuestos en los EEUU. Y el colmo de su intranquilidad lo habrá alcanzado al darse cuenta que ese patrimonio escondido en Suiza no fue tenido en cuenta en el acuerdo de divorcio.

Según la prensa, llueven las consultas a los despachos de abogados más prestigiosos, porque el IRS ha hecho público la conformidad del USB para destapar ya la titularidad de 4,450 cuentas secretas, que pronto serán 10,000 de las 52,000 que aparecieron en el Departamento de Justicia. Según los investigadores, los EEUU habrían dejado de recaudar por lo menos 10,000 millones de dólares mediante cuentas suizas. Y la prensa está ansiosa de poder publicar pronto nombres de famosos multimillonarios pillados. Por el momento, abundan las consultas de las ex esposas, pero las más informadas temen con razón que su gozo termine en un pozo.

Este escandaloso asunto comenzó con una de tantas investigaciones impulsadas por el senador demócrata Carl Levin, un duro combatiente contra los paraísos fiscales. Y se desveló con toda su envergadura cuando un alto directivo del USB, Bradley Birkenfield, terminó declarándose culpable de haber ayudado a multimillonarios a evadir el pago de impuestos en los EEUU, aportando muchos detalles sobre cómo funcionaba la cosa. Fue una de tantas historias que afloraron durante el año pasado con ocasión de la crisis financiera, resumidos en mi libro “Al rescate de los paraísos fiscales. La cortina de humo del G-20”.

Por tanto, no resulta sorprendente que el acuerdo del USB con los EEUU haya generado un catarata de llamadas y consultas en los despachos de abogados y asesores fiscales sobre todo de las ex esposas de los multimillonarios previsiblemente implicados para conocer qué tienen que hacer para conseguir la tajada que les corresponde del tesoro que siempre sospecharon que su ex amado que les había ocultado. Porque en febrero 2009, en otro asunto parecido, el banco USB ya pactó desvelar los nombres de 250 clientes estadounidenses y el pago de una multa de 780 millones de dólares a los EEUU.

Según comentan a la prensa abogados especializados, en los procesos judiciales de divorcio son normales las alegaciones de la existencia de cuentas secretas en Suiza y demás paraísos fiscales, aunque en la inmensa mayoría de los casos las ex esposas no lo pueden demostrar. Sin embargo esta vez, gracias al acuerdo citado, en la mayoría de los estados podrán replantear el acuerdo de divorcio aunque haya tenido lugar treinta años.

Las complicaciones que algunos abogados-asesores anuncian que van a surgir, es que probablemente para las cuentas del USB superiores al millón de dólares los verdaderos dueños habrán utilizado fundaciones y trusts (fideicomisos) de Liechtenstein, de las Caimán o de las Islas Vírgenes; precisamente para dificultar al máximo la identificación de los titulares de las cuentas secretas en Suiza. Por lo que el gozo de muchas ex esposas terminará en un pozo. Y es que los llamados paraísos fiscales se han inventado principalmente para ocultar de quien es el dinero.-
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