jueves, 30 de julio de 2009

Cómo prospera el negocio bancario con el dinero de los contribuyentes



¿Cómo prospera el negocio bancario con el dinero de los contribuyentes?
El dinero barato que presta el BCE se destina al negocio bancario de la compra de deuda pública al mismo tiempo que atiende al interés general con la compraventa de figuras galácticas del fútbol internacional.

Para lograr la recuperación de la fluidez del crédito en la economía real de la Eurozona, recientemente el Banco Central Europeo abría más la espita de la liquidez ofreciendo a la banca préstamos al 1 % para devolver en un plazo de 12 meses. Y de inmediato los bancos se han apresurado para hacer lo que mejor saben hacer: maximizar sus beneficios.

Porque la banca es ante todo un negocio privado, aunque tenga el control de la financiación empresarial y del consumo en la nueva economía que hoy no funciona sin crédito; y ahora tiene la seguridad de que si falla el negocio, los gobiernos tomarán medidas para que los contribuyentes absorbamos sus pérdidas.

Gracias al BCE, en vez de prestar a las empresas ese dinero barato de los contribuyentes, los bancos lo invierten en deuda pública que da una rentabilidad del 3,49% en el caso de los bonos alemanes que gozan de la máxima solvencia por su alta calificación del riesgo (nivel AAA); o tendrán hasta el 4% si adquieren deuda pública de España, con inferior calificación del riesgo (nivel AA+). Y la banca no da crédito porque puede ganar lo mismo invirtiendo en deuda pública. Un negocio redondo y seguro de un diferencial entre ambos tipos de interés de tres puntos porcentuales; y sin el riesgo que supone la concesión de préstamos a empresas y particulares bajo la amenaza de los cierres y el paro.

Asimismo, los bancos y cajas de ahorro prestan su apoyo financiero a influyentes magnates (¿o mangantes?), presidentes o accionistas mayoritarios que controlan destacados equipos de fútbol, para que “inviertan” en la compra de famosas figuras del fútbol internacional; y de paso pueden facilitar el blanqueo de dinero no siempre limpio.

Porque una vez alcanzada la socialización de las pérdidas bancarias causadas por la crisis financiera, el dinero de los contribuyentes sirve para el incremento de los beneficios bancarios, merced a la continuidad de la doctrina política de la plena libertad de los mercados financieros que sigue excluyendo cualquier interferencia de los Estados.

Todo ello en el marco de la Unión Europea que, a pesar de la vulnerabilidad demostrada frente a la crisis venida desde Wall Street, mantiene intacto su marco legal e institucional, con un BCE que no supervisa ni controla las cuentas de los bancos europeos transnacionales; con la prohibición de que los Estados miembros de restringir los movimientos ilegales de fondos fuera de la comunidad, aunque vayan y vuelvan de sus corresponsales, filiales y sucursales en Suiza y otros paraísos fiscales. Es un marco que ampara y protege el descontrol del negocio bancario como hemos denunciado en La Europa opaca de las finanzas.

Más aún, los gobiernos de la Unión ademas de prestar ayuda y rescatar bancos que mantienen filiales en paraísos fiscales, han sido incapaces de acordar la aplicación de unas pruebas comunes de solvencia (stress tests) a los bancos europeos, como ya ha hecho el gobierno de los EEUU. Y logrado el acuerdo del Comité de supervisores bancarios europeos, un organismo hace poco activado, con directrices comunes (guidelines) para que esas pruebas se apliquen en cada país teniendo en cuenta “los nuevos elementos de la presente crisis en los mercados financieros”, los responsables de la Comisión europea ya han hecho saber que los resultados no se harán públicos sino que se quedaran entre los propios bancos y las autoridades supervisoras nacionales; y mostraron su preocupación porque estos resultados de la situación de la banca generaran algún debate público, según informa el Financial Times. ¿Alguno de nuestros diputados se habrá enterado de estos asuntos?. -

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