miércoles, 27 de mayo de 2009

La encrucijada europea



La hospitalización circunstancial del autor en una clínica turca – ¡ por cierto, gracias a quienes se han inquietado por las fechas en blanco de este blog ! - le han permitido beneficiarse del saber hacer y la profesionalidad de un personal médico occidentalizado y del entorno autóctono de un país en una encrucijada de civilizaciones, que los EEUU de Bush y de Obama intentan integrar plenamente en una Europa de mercaderes.

¿Podrán los europeos enfrentarse a los deseos e intereses estadounidenses en favor de una zona ampliada de libre comercio sin relevancia política?

Actualmente, la ausencia de proyecto comunitario y la fragilidad política europea son palpables. A la fragilidad institucional se une la recesión económica generalizada, bajo una nefasta presidencia semestral de la República checa, cuyo euroescéptico presidente Vaclav Klaus acaba de declarar que el Tratado de Lisboa está muerto.
La institución de la Comisión europea y su equipo humano están quemados, aunque escaparan al inexplicado incendio que el pasado 18 de Mayo obligó a la evacuación de los 2700 funcionarios que pueblan su edificio en Bruselas.
Y por primera vez en la historia de los Bancos centrales, los 1500 empleados del Banco Central Europeo en Francfort están convocados a una huelga el próximo 3 de junio en protesta por la reforma de su sistema de pensiones. Pero, como no existe un gobierno democrático europeo y el BCE es independiente, ¿quien decidirá sobre unas reivindicaciones a cargo de los contribuyentes europeos?

Según los pronósticos, de los 375 millones de europeos de los 27 países de la Unión Europea solamente uno de cada tres, acudirá a las urnas para la elección del nuevo Parlamento europeo en junio. Porque esta elección se presenta en clave nacional en todas partes. Y una izquierda institucional no acaba de abandonar definitivamente el neoliberalismo que hundió a la socialdemocracia europea. Y se muestra incapaz de dar credibilidad a propuestas de futuro, por ejemplo, para que “los mercados financieros estén al servicio de la economía real, el empleo y el crecimiento “.

¿Contará el nuevo Parlamento europeo con una fuerza de progreso capaz de hacer realidad las propuestas, concretas aunque moderadas, para la reforma de los mercados financieros que dice El Manifiesto del PSE? Dos propuestas merecen ser destacadas porque podrían embridar el poder de los bancos en la UE:

1...”Todos los actores financieros deberían estar sujetos a regulación... Los fondos de cobertura (‘Hedge funds’) y los fondos de capital riesgo (‘Private Equity’) deben supervisarse y regularse de una manera más efectiva...”

2. “Proponemos acabar con los paraísos fiscales, el fraude fiscal y la evasión fiscal e intensificar la lucha contra el blanqueo de capitales en la Unión Europea y a escala global de manera que todos los actores del mercado paguen la parte de impuestos que
les corresponde a los países en los que operan
.”
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