viernes, 10 de octubre de 2008

Cómo especulaba el West LB rescatado con dinero público


Con la restricción de los créditos derivada de la crisis de las hipotecas subprimes, el West LB, el más internacionalizado de los Landesbanken, los bancos públicos regionales alemanes, se encontró con una reducción de su capital social que pasaba del 8,1 al 6,5 por ciento, al verse obligado a la absorción de su quebrada sociedad offshore con fondos de inversión en Luxemburgo, que no estaba antes incluida en la contabilidad del Banco; Y, por tanto, necesitaba más fondos para seguir operando como tal banco.

En Enero 2008, el West LB AG anunciaba la reducción de un tercio de su plantilla de 6000 empleados pero al mes siguiente ya llevaba más de mil empleos suprimidos y calculaba una reducción mayor aún, a pesar de los fondos públicos recibidos para remontar las pérdidas de mil millones de € en 2007 provocadas por la crisis derivada de las hipotecas subprimes; y que habían sido soportadas por la Asociación alemana de las cajas de ahorros y por el gobierno regional con la conformidad de la Autoridad financiera alemana (BAFIN) y del Bundesbank.

Además, anteriormente este banco había recibido 6,200 millones de € del Estado alemán, una ayuda que un mes antes del estallido de la crisis financiera había sido considerada por la Comisión europea de conformidad con la legislación comunitaria sobre las reglas de la competencia; que nadie pudo imaginar que serian de aplicación no solamente al mercado interior sino en relación con los mercados financieros globalizados.

Y es que el West LB AG, un banco comercial y de inversión propiedad en parte del Estado de Norte del Rhin-Westfalia, habían ampliado sus operaciones internacionalmente desde que 2005 los bancos públicos regionales fueron privados de las garantías del Estado, convirtiéndose en sociedad anónima cotizada en razón de las reglas de la competencia en la UE.

Fondos para la especulación financiera global

Entre sus diversas vinculaciones, el West LB se había asociado con un banco de New York, Mellon Corporation, creando una entidad para la gestión de patrimonios, WestLB Mellon Asset Management, que gestionaba varios fondos de inversiones, entre ellos, el Fondo ABS dirigido desde la sede del banco alemán en Düsseldorf. Y con nos 300 asesores de inversiones en una docena de oficinas repartidas por Europa, EEUU, Asia y Australia, gestionando unos 40,000 millones de € de clientes como fondos de pensiones, bancos y compañías de seguros. (Ft, 7/8/2007)

Después de la supresión de las garantías estatales en 2005 que les habían permitido obtener financiación barata vía depósitos del pequeño ahorrador, los antiguos públicos bancos regionales alemanes de depósitos, acudieron al mercado en auge mediante la llamada titulización de los créditos concedidos, que se convertían en valores negociables y vendibles en los mercados financieros ampliando así el negocio financiero para mejorar sus resultados. Pero cuando llegaron las restricciones del crédito se encontraron con problemas de financiación; esa es la explicación de la doctrina neoliberal dominante.

Pero esa explicación mecanicista habitual elude el análisis que destaca la fragilidad y opacidad de estos mecanismos financieros que tenían como objetivos diseminar el riesgo de los impagos de los préstamos por medios opacos que permiten aumentar los riesgos del negocio financiero sin el control de los últimos responsables, los accionistas sean privados o públicos, que terminan siempre pagando las consecuencias.

Cómo se crea dinero bancario gracias a los paraísos fiscales

En la versión en inglés de la propia web del banco West LB se afirma que “la titulización de activos tiene como fin transformar una cartera de valores no líquidos en unos títulos líquidos comercializables. Esto se consigue vendiendo la cartera a un “vehículo para fines especiales” (a special purpose vehicle, SPV) que financia la adquisición mediante la emisión de “títulos respaldados por activos” (Asset Backed Securities, ABS). Los títulos obtendrán las más altas calificaciones de riesgo porque están respaldados por una cartera que se encuentra altamente diversificada”

Así se explica que en enero de 2008 el banco West LB, con su serie de instrumentos de inversión opacos, dispusiera de un volumen de 25,000 millones de € cuando este banco valía solamente unos 7 millones de €, que era entonces el valor aproximado de sus acciones (CNBC.com, enero 2008). Pero desde Agosto de 2007, la restricción del crédito resultaba insostenibles esos denominados instrumentos de inversión estructurados (Structured Investment Vehicles, SIVs), unos instrumentos virtuales destinados a la recaudación de fondos mediante la emisión de deuda a corto plazo para luego financiar inversiones a largo plazo en deuda bancaria y en títulos respaldados por activos financieros como los derivados de las hipotecas subprimes.

De ahí que por esas fechas de 2007 congelara sus activos una entidad de gestión de patrimonios dependiente del referido banco público, la WestLB Mellon Asset Management, suspendiendo la emisión y el reembolso de las participaciones del WestLB Mellon Compass Fund, uno de sus fondos que como el WestAM Compass ABS y muchos otros eran propiedad de esa entidad bajo el apellido de Compass y domiciliados en el paraíso financiero de Luxemburgo. Esa decisión era adoptada a causa de la falta de liquidez en el mercado que “hacia imposible determinar el valor neto correcto de los activos” Y según la información técnica disponible, los 235 millones del Fondo ABS del WestLB Mellon no estaban afectados directamente por las hipotecas subprimes estadounidenses, pero estaban invertidos en los llamados instrumentos de crédito estructurados (Collateralized Debt Obligations/CDOs), unos valores que si estaban afectados por la turbulencia en los mercados estadounidenses de los préstamos inmobiliarios. (Ft, 7/8/2007)

Por tanto, en esa situación de paralización del mercado financiero se derrumbó el valor de esos instrumentos opacos situados fuera de la contabilidad bancaria, desde el momento que les fallaron las “ventas” porque los inversores financieros más bien especuladores, comenzaron a rehuir los instrumentos de deuda complejos, negándose a soltar dinero a corto plazo y forzando las ventas rápidas de activos para reembolsar deudas. Y en esos momentos el West LB se vio obligado a incluir en sus cuentas a la sociedad de inversiones que tenía esos conductos (conduits ) en Luxemburgo, provocando una disminución severa de su capital social, es decir, su insolvencia.-
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