domingo, 4 de mayo de 2008

SUIZA SIGUE LAVANDO MÁS BLANCO


El pasado 17 de Febrero de 2004, Le Nouvel Observateur revelaba una historia de ex espías israelíes y el tesorero de Arafat, corrupción y finanzas ocultas, que transcurría como es natural por el secreto bancario de Suiza. Historias que seguirán repitiéndose esta vez al amparo de su reciente acuerdo fiscal con la UE. Quedó ultimado en Mayo, en la cumbre entre Romano Prodi como Presidente de la anterior Comisión europea junto al entonces Presidente del Consejo, el Viceprimer Ministro irlandés, y la Confederación suiza representada por su Presidente. Pero firmó la nueva Comisión. Según el modelo practicado en los traspasos de poder, la negociación la realizaron unos y la firma otros, para diluir las responsabilidades en una decisión importante. Tan importante que el inicio negociador se remonta a varios años atrás, porque Suiza porfiaba por conservar su secretismo, base de su poder financiero y defendido con el argumento del mantenimiento del empleo y la economía, falsedad denunciada públicamente por expertos académicos, Attac y ONGs, puesto que no ha impedido las reducciones de plantilla de la banca y la negación de apoyo financiero a las PYME. Además, esta posición defendida con éxito por el consejero federal Villiger sirvió de coartada a tres socios de la Unión para aguar la Directiva sobre la tributación del ahorro de Junio de 2003.

Las entidades bancarias de los miembros de la UE están obligadas a transmitir automáticamente información fiscal sobre los intereses abonados por los depósitos de residentes en otros países europeos, excepto en Luxemburgo, Bélgica y Austria que aplicaran la retención del 15% (y del 35%, desde 2011), con la condición de que la practicaran también Suiza y demás paraísos fiscales europeos. De ahí que el 26 Octubre la Unión firmara con Suiza el acuerdo fiscal, por el que se compromete a aplicar esa retención fiscal, respetándose su secreto bancario. Según expertos de la Red de Justicia Fiscal (http://www.taxjustice.net/),”el acuerdo fiscal es como un queso Emmental: lleno de agujeros”, porque no afecta ni a los dividendos de las acciones adquiridas, ni a las inversiones europeas en derivados o en fideicomisos u otros productos financieros innovadores. Modelo acordado también con Andorra (Noviembre) y con Liechtenstein, Mónaco y San Marino (Diciembre 2004), que regirá desde el 1 de Julio de 2005. Los restantes acuerdos con Suiza abarcan Schengen, actividades ilegales; asilo; movimientos de personas; estadísticas; al sistema audiovisual; comercio agrícola y Agencia de Medioambiente. Estando en juego la erradicación de la evasión fiscal creciente, estos acuerdos no pueden imputarse cándidamente a urgencias de ultima hora de la Comisión saliente (que negoció) y la entrante (que firmó), sino a la táctica habitual de ocultar ante la opinión europea el descontrol democrático sobre el ejecutivo de Bruselas, mientras los ciudadanos vigilan a sus gobiernos.-
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