domingo, 4 de mayo de 2008

LA EUROZONA BENEFICIA DE LOS PARAÍSOS FISCALES DE CHIPRE Y MALTA



Nos han contado que Chipre y Malta han ingresado en la eurozona desde el 1 de Enero de 2008 pero nadie menciona los beneficios particulares que obtienen a costa de sus socios.

Chipre verá facilitadas las oscuras operaciones internacionales de las mafias rusas que, camufladas en sus múltiples “empresas” en la Isla, últimamente han montado el comercio a gran escala de la prostitución esclavista con mujeres traídas con engaños de los países ex soviéticos, según la investigación de la conocida revista Forbes (4/4/2006) Esta micro República también sirvió de base para las operaciones financieras del ex Presidente serbio Slobodan Milosevic que, tras fallecer en su celda de la prisión de La Haya en Marzo de 2006, dejó sin desvelar el misterio de los ochocientos millones de dólares en billetes que volaron de Yugoslavia al aeropuerto de Lamaca entre 1992 y 2000. Las ocho sociedades chipriotas registradas a nombre de Milosevic y de otros conspiradores, canalizaron esos millones del Tesoro del Estado yugoslavo hacia unas 250 cuentas bancarias en Chipre y Grecia; y luego a Liechtenstein, Luxemburgo y Suiza.

Y como acreditan los documentos del Tribunal sobre crímenes de guerra de La Haya que juzgaba al ex Presidente, el dinero de esas sociedades offshore se destinó en gran parte a la adquisición de armas en los EEUU, Rusia e Israel, que se emplearon luego en las “limpiezas étnicas” de los Balcanes. Porque esta isla del Mediterráneo oriental es un eje del comercio ilegal de armas cortas y municiones, según los informes anuales del Small Arms Survey del Instituto de Estudios Internacionales de Ginebra, que registra unas importaciones chipriotas de armamento que exceden con mucho sus necesidades militares y que tienen como su mayor suministrador a la Federación Rusa, según los datos recopilados por la citada revista estadounidense.

Con la entrada en la eurozona, las autoridades de la República de Chipre se han marcado como objetivo un mayor desarrollo de su centro financiero offshore. Porque hoy por hoy la opacidad y los escasos impuestos de estos paraísos fiscales son sus ventajas competitivas para los grandes préstamos bancarios, la financiación de las compras de empresas, los negocios sucios o la concesión de banderas de conveniencia para el negocio marítimo.

Pero los perjuicios de todo eso no cuentan para la UE porque forman parte de la libre circulación de los capitales que alimentan los mercados globales. Por tanto, ni para el ingreso en la Unión ni en la eurozona, tampoco se le ha exigido a Malta que deje de conceder su bandera de conveniencia a los buques ajenos, ofreciendo un abaratamiento de costes en la gestión marítima para las grandes compañías navieras con una legislación que carece de restricciones para la contratación de las tripulaciones ni fija limite de edad para los buques, sobre los cuales no ejerce control porque este micro país carece de inspectores para los miles de buques que ampara su bandera.

Y sus nefastas consecuencias quedaron claras con el hundimiento del petrolero Erika, que llevaba el pabellón de Malta cuando se partió en dos frente a las costas de la Bretaña francesa en diciembre de 1999, ocasionando una grave catástrofe ecológica. Sin embargo, las posteriores denuncias mediáticas sobre las responsabilidades de Malta, no han impedido que su flota mercante sea la tercera del mundo en número de buques registrados y la cuarta flota mundial en tonelaje, aunque sea una actividad comercial de mero registro sin conexión alguna con la economía de la Isla, como dice la CIA en su página web.

Como centro financiero para no-residentes, los bancos de esta Isla llevan los nombres de los grandes bancos internacionales como Citibank, HSBC bank plc, ING Bank N.V. y el español BBVA. Aunque los casos de Chipre y Malta no se entienden sin unirlos a Luxemburgo, un paraíso fiscal que la OCDE no incluyó en su lista oficial como tampoco incluyó a la City de Londres, porque todos ellos representan el poder financiero que se sobrepone a la política en la Unión Europea, como explico en mi nuevo libro que publicará en breve Icaria (La Europa Opaca de las Finanzas. Y sus paraísos fiscales offshore)

Resumiendo, digamos que la eurozona aporta tres beneficios concretos para Chipre y Malta como paraísos fiscales y bancarios extraterritoriales:

El primer beneficio es que por lo pronto los bancos chipriotas y malteses, vinculados a la banca internacional, tendrán acceso a los préstamos excepcionales que facilita el Banco Central Europeo a un interés inferior al del mercado, para que superen los agobios por las pérdidas derivadas de los productos financieros basados las hipotecas de alto riesgo en los EEUU. Es decir, se beneficiarán del dinero público europeo porque los bancos siguen sin fiarse unos de otros, por las pérdidas aun no confesadas que se han derivado del bajón de las cédulas basada en las hipotecas subprimes estadounidenses. Porque la crisis financiera que empezó en Agosto seguirá en 2008.

El segundo beneficio es que los bancos offshore de estos dos paraísos fiscales tendrán el aval de la UE ante los operadores internacionales, sin que se les imponga ninguna supervisión sobre sus actividades financieras y bancarias. Como la Unión solo tiene directivas en materia financiera y en esta materia Bruselas carece de autoridad supervisora, seguirán sin tener a nadie que les controle las cuentas ni la solvencia de sus bancos ni les requiera la identificación de los clientes y la aplicación de normas antiblanqueo, porque el Banco Central Europeo solo se ocupa de la política monetaria y de la emisión del euro. Por cierto, desde ahora el BCE ha decidido autorizar que en las nuevas monedas de euro se falsee la representación de los 27 Km cuadrados de Malta para que pueda apreciarse a simple vista en el mapa gravado de la moneda de euro.

Y en tercer lugar, los bancos insulares podrán seguir contabilizando operaciones financieras internacionales con un bajo “coste fiscal”, léase pagando muchos menos impuestos que en los países donde se deciden. Porque las sociedades registradas en Chipre tributan solamente un 10 % sobre los dividendos; es el socio europeo donde menos tributan rentas del capital. Por tanto, está claro que los contribuyentes europeos continuaremos pagando rebajas fiscales para que el capital financiero no se fugue a esas Islas.-
Publicar un comentario